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Los Hermanos dicen que acabarán pacíficamente con el "golpe militar"

Los Hermanos Musulmanes instaron a los egipcios a levantarse contra el Ejército | EFE

Los Hermanos Musulmanes en protestas | EFE

"Siempre seremos no violentos y pacíficos. Seguimos siendo fuertes, desafiantes y resueltos", dijo el portavoz de los Hermanos, Gehad El Hadad, en su cuenta de Twitter. "Presionaremos hasta que derribemos este golpe militar", añadió

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Los Hermanos Musulmanes dijeron el jueves que acabarán con el "golpe militar" egipcio pero subrayaron que siguen comprometidos con una lucha pacífica, pese a la gran pérdida de vidas humanas en el desmantelamiento de los campamentos de protesta por parte de las fuerzas de seguridad.

Las acciones del miércoles desafiaron las peticiones de Occidente de contención y de un acuerdo pacífico y negociado a la crisis política de Egipto tras la destitución del presidente islamista Mohamed Mursi el mes pasado, generando comunicados internacionales de consternación y condena.

"Siempre seremos no violentos y pacíficos. Seguimos siendo fuertes, desafiantes y resueltos", dijo el portavoz de los Hermanos, Gehad El Hadad, en su cuenta de Twitter. "Presionaremos hasta que derribemos este golpe militar", añadió.

Las fuerzas de seguridad trataban de contener la situación tras el peor derramamiento de sangre en décadas en el país, aunque el toque de queda se respetó en El Cairo durante la noche.

Los islamistas se enfrentaron con policías y soldados, que usaron retroexcavadoras, gases lacrimógenos y munición para dispersar dos manifestaciones en El Cairo que se habían convertido en el centro de la resistencia de los Hermanos Musulmanes contra el Ejército después del derrocamiento de Mursi el 3 de julio.

Los enfrentamientos se propagaron rápidamente y un responsable del Ministerio de Sanidad dijo que habían muerto 421 personas y más de 2.000 habían resultado heridas en El Cairo, Alejandría y varios pueblos y ciudades de este país de 84 millones de personas, de mayoría musulmana.

En Ankara, el primer ministro turco, Tayip Erdogan, pidió el jueves que el Consejo de Seguridad se reuniera de inmediato para acabar con lo que describió como una masacre en Egipto.

"Quienes siguen en silencio ante esta masacre son tan culpables como quienes la llevaron a cabo. El Consejo de seguridad de la ONU debe reunirse de inmediato", dijo en rueda de prensa.

En el lugar de las sentadas en El Cairo, los basureros recogían los montones de tiendas quemadas el jueves, mientras los soldados despejaban el lugar.

Los Hermanos Musulmanes dijeron que la cifra real de muertos era mucho mayor, un portavoz sostuvo que 2.000 personas habían muerto en una "masacre". Fue imposible verificar las cifras de manera independiente debido al alcance de la violencia.

El Gobierno instalado por el Ejército declaró el estado de emergencia por un mes e impuso un toque de queda del crepúsculo al amanecer en El Cairo y otras diez provincias, restaurando los poderes de arresto y detención indefinida que el Ejército tuvo durante décadas hasta la caída del autócrata Hosni Mubarak en un alzamiento popular en 2011.

El Ejército insiste en que no busca poder y actuó en respuesta a las masivas manifestaciones que pedían la salida de Mursi.

El vicepresidente Mohamed ElBaradei, ganador del Premio Nobel de la Paz que brindó respaldo político al derrocamiento del primer presidente elegido libremente, renunció consternado por el uso de la fuerza en lugar de buscar una salida negociada a la disputa de seis semanas.

Otros miembros liberales y tecnócratas del Gobierno interino no siguieron sus pasos. El primer ministro interino, Hazem el-Beblawi, habló en un discurso televisado de un día "difícil para Egipto" pero dijo que el Gobierno no había tenido otra opción que ordenar la actuación de las fuerzas de seguridad para impedir que se propagara la anarquía.

"Nosotros consideramos que los temas habían alcanzado un punto que ningún estado que se respete podría aceptar", dijo.