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Grabación causa problemas a presidente interino de Brasil

El ministro de planificación de Brasil, Romero Juca | AP

El ministro de planificación de Brasil, Romero Juca | AP

El ministro Romero Juca, senador y uno de los investigados por la corrupción en Petrobras, aparece en un audio hablando sobre el juicio político para destituir a Dilma Rousseff

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El gobierno interino de Brasil era el centro de críticas el lunes después que se dio a conocer una grabación secreta de una conversación en la que el nuevo ministro de Planeación discute un aparente pacto para forzar un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff a fin de paralizar la pesquisa sobre corrupción que ha embrollado a importantes figuras políticas y empresariales.

Incluso algunos aliados del presidente en funciones Michel Temer pidieron el despido o la renuncia del ministro Romero Juca, quien también es senador y es investigado en el caso de la red de sobornos al interior de la estatal Petrobras.

Juca, que parece en la grabación estar confabulando para destituir a Rousseff, dijo inicialmente que permanecería en el cargo aunque pocas horas después solicitó licencia.

Rousseff, la primera presidenta de Brasil, fue suspendida del cargo a principios de mes por el Senado por acusaciones de que usó trucos de contabilidad para esconder enormes déficits fiscales con el propósito de incrementar el apoyo a su gobierno. Rousseff ha reiterado que no ha cometido delito alguno.

"Esto muestra la verdadera razón detrás del golpe de estado contra nuestra democracia y la presidencia de Rousseff", dijo en un tuit Ricardo Berzoni, ex ministro de relaciones políticas que perdió su cargo cuando la mandataria fue suspendida. "El objetivo de ellos es parar la investigación a Petrobras, echar las pesquisas abajo de la alfombra".

Temer, que era el vicepresidente de Rousseff, asumió la presidencia de manera temporal y seguirá en el poder mientras el Senado conduce el juicio político en los próximos seis meses.

La jornada comenzó con la transcripción publicada de una conversación entre Juca y Sergio Machado, un ex senador que hasta recientemente dirigía otra empresa petrolera estatal, Transpetro.

Poco después de que la transcripción fuese publicada por el diario Folha de S.Paulo, Juca convocó a una conferencia de prensa en la que confirmó la conversación, aunque dijo que sus comentarios habían sido tomados fuera de contexto. Dijo que no estaba tratando de buscar la destitución de Rousseff mediante un juicio político, sino de resaltar que las cosas serían diferentes bajo otro gobierno, en especial ante las dificultades económicas en Brasil.

Por la tarde, el periódico publicó en su página de internet en dos partes la conversación de poco más de una hora. Juca jamás hace mención alguna sobre la economía.

La grabación casi seguramente profundizará la crisis política en Brasil. Partidarios de Rousseff y la propia presidenta han dicho desde hace tiempo que su gobierno fue víctima de un golpe orquestado por legisladores opositores, en gran parte para diluir la investigación a Petrobras.

En los últimos dos años, decenas de miembros de las élites del país, desde legisladores hasta empresarios, han sido acusados, enjuiciados y encarcelados, en una investigación de tal magnitud que ha sorprendido incluso a los brasileños, acostumbrados a la corrupción en la política.

La popularidad de Rousseff fue vapuleada por la pesquisa. Gran parte de los presuntos actos de corrupción ocurrieron cuando su Partido de los Trabajadores ocupaba el poder en los últimos 13 años, aunque ella no ha sido personalmente implicada.

Aunque pagó un precio político, Rousseff se negó a hacer algo que obstaculizara una investigación que ella dice el país necesitaba.

La grabación filtrada fue de una conversación en marzo en casa de Juca, semanas antes de que la Cámara de Diputados votara a favor de enviar la propuesta de juicio político al Senado.

No quedó esclarecido de inmediato cómo se hizo la grabación. Juca admitió la conversación, pero dijo que no sabía cómo se hizo, toda vez que solamente él y machado estaban presentes. El periódico no reveló cómo la obtuvo.

En la conversación, Juca dice que quería mantener al juez Sergio Moro fuera de las investigaciones de Petrobras relacionadas con él, con otros allegados a Temer y con el presidente del Senado, Renan Calheiros. Moro, juez principal en la pesquisa, ha actuado contra muchos que no ocupan cargos de elección ni en el gabinete.

Solamente la corte suprema federal puede decidir cargos y juicio contra legisladores federales y miembros del gabinete. Machado, que no ocupa ningún cargo, era considerado vulnerable, y de acuerdo con reportes de prensa estaba negociando un acuerdo con la fiscalía.

"Tenemos que resolver eso. Tenemos que cambiar el gobierno para frenar la hemorragia", dijo Juca en la conversación, de acuerdo con la transcripción del periódico.

Machado respondió: "La solución más fácil es poner a Michel".

Juca dijo además que había hablado con jueces de la Corte Suprema a los que no identifica y escuchado que la prensa y otras instituciones reducirían la presión una vez Rousseff estuviese fuera del cargo.

El ministro dijo que figuras clave de la oposición, incluyendo el derrotado candidato presidencial Aecio Neves y el nuevo canciller José Serra, estaban "servidos en bandeja para ser devorados" por los investigadores.

En una conferencia de prensa, Juca dijo que la "hemorragia" de que habló se refería a la economía brasileña, que se espera se contraiga casi 4% este año luego de un igualmente malo 2015.

Negó además haber tratado de frenar la investigación en Petrobras.

"Siempre he defendido esas investigaciones", dijo, y añadió que no temía ser investigado. "Pienso que están cambiando la historia de Brasil".

Horas después de su conferencia de prensa, Juca señaló que había solicitado licencia.

"No quiero que estas manipulaciones perjudiquen a este nuevo gobierno", declaró Juca a la prensa en Brasilia. Agregó que Temer podría decidir que regrese cuando quede exonerado.

Algunos de los aliados de Temer dijeron que Juca debe ser despedido, apenas 12 días después de haber sido juramentado.

"Con todo esto, no es bueno que se quede", dijo el diputado Pauderney Avelino, aliado de Temer.

El periódico O Globo, persistente crítico de Rousseff, publicó un editorial en el que exhortó al presidente interino despedir a Juca.

El Partido del Movimiento Democrático Brasileño, que ocupa el mayor número de bancas en el Congreso y no tiene una ideología particular, está implicado en numerosos escándalos.

"Esto no es una sorpresa porque es lo que espera la gente de un gobierno encabezado por" este partido, dijo Claudio Couto, profesor de ciencias políticas en la Fundación Getulio Vargas, un grupo de estudios y universidad con sede en Sao Paulo.