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Gobierno expulsó al “Loco” Barrera y se queda con el “Cantante de las FARC”

 Autoridades tardaron 57 días en deportar al narcotraficante colombiano Daniel Barrera / Omar Véliz

Autoridades tardaron 57 días en deportar al narcotraficante colombiano Daniel Barrera / Omar Véliz

La mayoría de los deportados perteneció alguna vez a las Autodefensas Unidas de Colombia

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Este año Venezuela continuó con la política de capturar y deportar sin fórmula de juicio a delincuentes buscados en otros países. El más notorio de ellos fue, sin duda, Daniel Barrera Barrera señalado como uno de los mayores traficantes de cocaína del mundo.
El colombiano, de 43 años de edad, conocido como “el Loco” desde que era un “raspachín” de coca, permaneció en Venezuela desde 2008. Entre las personas que se relacionaron con él estaba la Señorita Zulia de ese año, Gabriela Fernández, así como otras ocho personas en Táchira, Portuguesa, Lara y Caracas.
Parte del éxito de Barrera como traficante surgió de su alianza con los frentes del Bloque Oriental de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, así como del grupo encabezado por los mellizos Mejía Múnera, quienes desde la última década del siglo pasado comandaron el bloque paramilitar Vencedores de Arauca.
Hasta ahora, el Gobierno ha atacado solamente la estructura financiera de Barrera en el país. Pero nada ha hecho con respecto al círculo de corrupción que le permitió operar a sus anchas durante por lo menos tres años.
Barrera fue una de las 20 personas expulsadas de Venezuela en 2012, por tratarse de fugitivos internacionales. De ellos, 17 fueron enviados a Colombia, 1 a Turquía, 1 a Brasil y 1 a Canadá. En este grupo solamente había una mujer, Yili Alexandra Tovar, conocida como “la Enfermera” o “la Mona”, de 43 años de edad.
Entre los expulsados sólo uno fue señalado por sus nexos con la guerrilla colombiana, Deyler Enrique Romero, alias “Caliche”, miembro del Ejército de Liberación Nacional. Todos los demás eran delincuentes “independientes” o ligados a organizaciones desprendidas de las Autodefensas Unidas de Colombia.
El sesgo en la acción represiva del Ejecutivo queda en evidencia al revisar el caso de Guillermo Enrique Torres, alias “Julián Conrado” o el “Cantante de las FARC”. Este hombre, solicitado por terrorismo en Colombia, ha permanecido en varios hospitales desde que fue capturado en Barinas en junio de 2011. Ya un miembro del Consejo de Estado, Luis Britto García, ha expresado su oposición a que lo trasladen a Colombia. El gobierno de Juan Manuel Santos mantiene silencio al respecto.
Otro que podría ser deportado antes de que finalice el año es Juan Carlos Peña Silva, alias “el Yerno”, un traficante de drogas ligado a la banda del “Megateo”, detenido en Margarita. Si el traslado a Colombia se lleva a cabo antes del 31 de diciembre, el Gobierno igualaría la marca de 21 deportaciones, establecida el año pasado.