• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Gobierno de Colombia y FARC llegan a acuerdo sobre contrabando

Juan Manuel Santos / AFP

Juan Manuel Santos / AFP

Es uno de los puntos en la agenda del diálogo que se esarrolla en La Habana

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El presidente Juan Manuel Santos aseguró que las conversaciones están en el punto más avanzado de cualquier diálogo de paz emprendido en ese país

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, informó que en las negociaciones que su gobierno lleva a cabo con las FARC se llegó a un acuerdo sobre el narcotráfico, en el marco de los puntos planteados para el diálogo de paz entre ambas partes.

Afirmó que aspira a que el priceso, que califico como el que tiene más avances de los emprendidos en Colombia en pos de la paz, opodría llegar a un final en el que termine el conflicto armado antes de las próximas elecciones, y deseó que no aumente la ccifra de muertes atribuidas a las guerrillas.

Las FARC se comprometieron a romper "cualquier relación" con el narcotráfico cuando haya un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto colombiano, y a contribuir a la solución definitiva del problema de las drogas ilícitas en Colombia.

El compromiso de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue anunciado como parte del "acuerdo sobre drogas ilícitas" alcanzado este viernes en La Habana entre los negociadores del Gobierno colombiano y de la guerrilla, el tercero que logran las partes desde que comenzaron los diálogos de paz en 2012.

Los detalles del consenso fueron dados a conocer hoy por representantes de los países garantes del proceso, Cuba y Noruega, en un acto formal en el Palacio de Convenciones de La Habana al que asistieron los negociadores del Gobierno y del grupo rebelde.

Según lo acordado, las FARC se comprometen a "contribuir de manera efectiva con la mayor determinación y de diferentes formas y mediante acciones prácticas a la solución definitiva al problema de las drogas ilícitas, y en un escenario de fin del conflicto, de poner fin a cualquier relación, que en función de la rebelión, se hubiese presentado con este fenómeno".

Por la parte del Gobierno, ha quedado establecida la disposición de "intensificar y enfrentar de manera decidida la lucha contra la corrupción en las instituciones" y liderar un proceso nacional eficaz que rompa cualquier relación del flagelo "con los diferentes ámbitos de la vida pública".

Con ese "firme compromiso", los negociadores han construido un acuerdo parcial que abarca asuntos como los programas de sustitución de cultivos de uso ilícito, los programas de prevención del consumo y salud pública, y el problema de la producción y comercialización de narcóticos.

El número dos y jefe negociador de las FARC, alias "Iván Márquez", alias de Luciano Marín Arango, precisó en una declaración leída ante periodistas que fuera del convenio han quedado "asuntos pendientes" como una nueva política criminal y la suspensión de las aspersiones aéreas con agentes químicos.

Márquez manifestó que esas "salvedades" deberán ser resueltas antes de la firma de un acuerdo final del proceso, pero resaltó que el convenio anunciado hoy está "acortando distancias" hacia la paz en Colombia.

El jefe negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto de La Calle, calificó por su parte al consenso sellado este viernes como "un hito importante" dentro de las conversaciones.

El punto de drogas y narcotráfico es el tercer asunto debatido en la mesa de negociación de La Habana, que ya logró acuerdos parciales sobre el problema agrario y de participación política.

Santos aseguró que el acuerdo abre grandes oportunidades no sólo para el país sino para el mundo.

"Es una muy buena noticia no sólo para Colombia sino para toda la región y para el mundo entero", dijo Santos en una alocución al país para informar del acuerdo en el tercer punto de los diálogos de paz que desde noviembre de 2012 se celebran en La Habana.

El mandatario también calificó de "positivo" el anuncio de un cese el fuego unilateral de ocho días anunciado desde la capital de Cuba por las FARC y el ELN para no interferir en las elecciones presidenciales del 25 de mayo.