• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Frente Amplio tiene garantizado seguir en el poder

Tabaré Vázquez cerró el jueves su campaña | Foto EFE

Tabaré Vázquez cerró el jueves su campaña | Foto EFE

Advierten que continuidad de la izquierda no implicará solidaridad automática con el gobierno de Venezuela

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Uruguay, que se celebra hoy, luce como un mero trámite, pues se da por descontado que el exmandatario Tabaré Vásquez (2005-2010) vencerá al diputado Luis Lacalle Pou y permitirá que el Frente Amplio, la coalición de izquierda que gobierna desde hace nueve años, se mantenga en el poder.

La posibilidad de que el oficialismo fuese derrotado quedó prácticamente descartada luego de la primera vuelta, realizada el 26 de octubre. Vásquez, de 74 años de edad, sumó casi 48% de los votos emitidos y se quedó a tan solo 2 puntos porcentuales de la mayoría absoluta necesaria para evitar la segunda ronda.

El candidato más votado de la oposición fue Luis Lacalle Pou. El diputado del Partido Nacional, de 41 años de edad, sumó 31% de los sufragios tras protagonizar un ascenso vertiginoso que le permitió ganar las primarias de su agrupación política y convertirse en la amenaza principal para la continuidad del Frente Amplio en el gobierno.

Pero el avance de Lacalle Pou, hijo del expresidente Luis Lacalle Herrera (1990-1995), se frenó luego de la primera vuelta y sus opciones de triunfo en la segunda ronda son casi nulas, pese al apoyo recibido del aspirante del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, que llegó tercero con 13% de los votos.

“Los resultados de octubre dejaron (a los opositores) con muy pocas posibilidades, prácticamente inexistentes. Quienes quedaron en segundo lugar perdieron cualquier tipo de incentivo por competir”, declaró Rafael Piñeiro, doctor en Ciencias Políticas y profesor de la Universidad Católica de Uruguay, a la AFP.

Los últimos sondeos daban al candidato oficialista entre 52% y 55% de los votos, 15 puntos más que el aspirante opositor, que oscila entre 37% y 40%.

“Tabaré Vázquez será por segunda vez presidente de la República”, dijo Luis Eduardo González, director de la encuestadora Cifra al presentar en Canal 12 el último estudio de esa firma.

Moderación. La llegada al poder del Frente Amplio permitió que las relaciones entre Uruguay y Venezuela, presidida por el fallecido Hugo Chávez, se profundizaran. Un buen ejemplo es el comercio bilateral, que subió de 278,2 millones de dólares en 2005 a 936,7 millones en 2013, un crecimiento de 236,6%.

Al igual que hizo con otros mandatarios aliados de América Latina, Chávez ofreció a Vásquez el suministro de petróleo y derivados en condiciones preferenciales con la posibilidad de pagar con productos. Eso permitió que las importaciones de Uruguay a Venezuela crecieran 1.227% entre 2005 y 2013.

Especialistas advierten que, a pesar de la cercanía que ha existido entre ambos países durante los últimos años, el hecho de que la izquierda se mantenga en el poder no implicará que el gobierno del presidente Nicolás Maduro tendrá el apoyo irrestricto de Uruguay.

“La época de solidaridad automática con Venezuela ha sufrido un resquebrajamiento”, afirmó Emilio Figueredo, abogado y profesor de Derecho Internacional. La evidencia más clara, en su opinión, es lo que ha sucedido en Brasil tras la reelección por estrecho margen de la mandataria Dilma Rousseff.

En menos de un mes  el ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil emitió una nota de protesta por el acuerdo firmado por Elías Jaua con el Movimiento Sin Tierra, el Congreso interpeló al Canciller por ese caso y la Fiscalía pidió explicaciones por la supuesta participación de niños y adolescentes brasileños en las brigadas de comunicación de Venezuela.

“Hay un cambio de orientación hacia posturas más centristas y equilibradas. Hay un agotamiento del discurso radical y antiglobalizador. Eso hace que haya mayor prudencia respecto a Venezuela y más atención en temas sensibles como derechos humanos e institucionalidad democrática”, señaló Edmundo González Urrutia, internacionalista.

Aunque no prevén que haya un enfrentamiento directo, como quizás hubiera sucedido con un triunfo de Lacalle Pou (cuyo padre suscribió esta semana la declaración del Club de Madrid pidiendo la liberación de Leopoldo López), los especialistas si piensan que el gobierno de Vásquez marcará distancia.

“La crisis en Venezuela le ha hecho perder ese atractivo que tenía hace algunos años. Habrá un distanciamiento en términos de alineamiento político”, dijo González Urrutía. “Sin que haya posiciones estruendosas, la solidad automática se mitigará. La imagen del régimen nunca ha sido tan mala como ahora”, agregó Figueredo.

Ícono de la izquierda
El candidato oficialista Tabaré Vásquez está asociado a los mayores triunfos del Frente Amplio, coalición fundada en 1971 que reúne a partidos que van de la centroizquierda al comunismo y  en el que votan juntos desde democratacristianos hasta exguerrilleros.

Vásquez dio a la izquierda su primer gran triunfo electoral en 1990, cuando conquistó la alcaldía de Montevideo. Y tras dos intentos fallidos llevó al Frente Amplio al poder tras ganar las elecciones presidenciales de 2004.

Gobernó entre 2005 y 2010. Al dejar el cargo tenía un índice de popularidad superior al que tiene el presidente saliente José Mujica, cuya gestión es aprobada por 65% de los uruguayos.