• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Francisco y Teodoro II abogan por la unidad de los cristianos

El papa Francisco / AP

El papa Francisco / AP

El Obispo de Roma aseguró que la visita "refuerza" las relaciones de amistad y hermandad que unen la Sede de Pedro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuarenta años después de la histórica visita del papa copto Shenouda III al Vaticano, el actual patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa de Egipto, Teodoro II, acudió hoy a la Tumba de Pedro para reunirse con el papa católico Francisco y ambos abogaron por la unidad de todos los cristianos.

"Estoy convencido de que bajo la guía del Espíritu Santo, nuestras perseverantes plegarias, el diálogo y la voluntad de construir día a día la comunión en un amor recíproco nos permitirán dar nuevos e importantes pasos hacia la plena unidad de los cristianos", afirmó Francisco en el discurso que dirigió a Teodoro II y al séquito que le acompaña en su visita a la Santa Sede.

Francisco añadió que es "consciente" de que el camino hacia la unidad es "tal vez, aún largo", pero subrayó que "no podemos olvidar el trayecto ya recorrido, que se ha concretado en luminosos momentos de unidad, entre ellos el encuentro en febrero del año 2000 en El Cairo entre Shenouda III y Juan Pablo II, durante su peregrinación durante el Gran Jubileo a los orígenes de nuestra fe".

Esta es la segunda vez en la historia que un papa de Alejandría y Patriarca de la Sede de San Marcos visita la sede de San Pedro, después de que en 1973 Shenouda III acudiera al Vaticano para reunirse con Pablo VI.

El papa Francisco, de 76 años, dijo a Teodoro II, de 60, que era para él una "momento de gracia y de gran alegría" acogerlo ante la tumba de San Pedro "con un abrazo de paz y de hermandad, tras siglos de recíproca lejanía".

El Obispo de Roma aseguró que la visita "refuerza" las relaciones de amistad y hermandad que unen la Sede de Pedro (el Vaticano) y la Sede de Marcos (la iglesia copta de Egipto, donde el evangelista difundió el cristianismo), "que han dado durante generaciones y generaciones mártires, teólogos, santos monjes y fieles discípulos de Cristo, muchas veces en situaciones de gran dificultad".

El papa Bergoglio recordó que Pablo VI y Shenuda III firmaron una Declaración cristológica común y dieron inicio al diálogo ecuménico bilateral entre las dos Iglesias, que en estos 40 años ha dado buenos resultados y allanado el terreno para un mayor diálogo entre la Iglesia Católica y las iglesias ortodoxas orientales.

Francisco subrayó que en la declaración las dos iglesias reconocen una "única fe en un sólo Dios, Uno y Trino, la divinidad del único Hijo encarnado de Dios, un Dios perfecto respecto a su divinidad y un perfecto hombre respecto a su humanidad".

"Seamos felices de poder confirmar lo que declararon solemnemente nuestro predecesores, seamos felices de poder reconocernos unidos en el único bautismos", agregó Francisco que reiteró el deseo de poder un día celebrar todos juntos la unidad.

El papa católico consideró que la creación de un Consejo Nacional de Iglesias Cristianas en Egipto, por deseo de Teodoro II, representa un signo de la fuerte voluntad de los cristianos de desarrollar unidos relaciones cada vez mas fraternales y participar en la vida de ese país, de mayoría musulmana, donde en los últimos tiempos se han registrado enfrentamientos entre ambas comunidades.

Francisco aseguró que si un cristiano sufre, sufre toda la comunidad.

Teodoro II, que fue elegido papa copto el 18 de noviembre del pasado año tras la muerte de Shenuda III, subrayó que las dos iglesias siempre han trabajado juntas en Oriente Medio y el mundo occidental para que prevalezca la paz.

El papa de Alejandría afirmó que el objetivo "más importante" para ambas iglesias es la promoción del diálogo ecuménico, "para lograr la meta más deseada: la unidad".

Teodoro II invitó a Francisco a visitar Egipto y tras el encuentro, los dos papas rezaron unos minutos juntos.

La Iglesia Ortodoxa Copta de Egipto tiene alrededor de diez millones de fieles y ese gran número, en una zona donde los musulmanes son mayoría, hace de ella una de las más importantes en el panorama eclesial del Medio Oriente.

La unidad de los cristianos se rompió por vez primera tras el concilio de Efeso, en el año 431, cuando se separó la Iglesia asiria, o persa. Tras el concilio de Calcedonia, en el año 451, se separaron las iglesias copta, siria, etíope y armenia.

En el siglo XI, en 1054, se produjo el gran cisma, cuando se separaron las iglesias de Oriente y Occidente.

La última gran separación fue en 1517 con la reforma protestante de Lutero.