• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Francisco visitó Tacloban pese a llegada de tormenta tropical

“Que no falte la ayuda de la comunidad internacional”, pidió el papa | Foto EFE

Papa Francisco | Foto EFE

Cerca de 300.000 personas se dieron cita en la explanada del aeropuerto, según el Vaticano, para escuchar al papa

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El papa Francisco afrontó una tormenta tropical, pero mantuvo todos sus actos en Tacloban, en la isla de Leyte, para poder estar cerca y consolar a los supervivientes del tifón Yolanda, que en noviembre de 2014 arrasó esa localidad.

Aunque el avión del pontífice adelantó cuatro horas su salida de Tacloban para evitar la llegada de la tormenta Mejala, el papa no canceló ninguno de sus actos. "Tenía que ir de cualquier manera. Había que estar con ellos", insistió Francisco.

Cerca de 300.000 personas se dieron cita en la explanada del aeropuerto de Tacloban, según el Vaticano, protegidos solo por un impermeable amarillo que proporcionó la organización y que fue el mismo que llevó el pontífice argentino durante toda su estancia.

"Tantos de ustedes han perdido todo. No sé qué decirles.
No tengo palabras. Él (Señor) sí sabe qué decirles. Tantos de ustedes han perdido la familia y yo solo les puedo acompañar en silencio", dijo el papa emocionado.

Francisco indicó que cuando vio la tragedia en Filipinas decidió que tenía que presentarse.

"Me diréis que un poco tarde, pero vine para deciros que Jesús es el Señor y que no nos defrauda", añadió.

El pontífice, que recorrió Tacloban a bordo del papamóvil a pesar de la lluvia, se conmocionó al escuchar los testimonios de las víctimas del tifón.

"Nunca olvidaré su cara al escucharlos. Él sufría", afirmó el arzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle.

Francisco también fue informado de la muerte de una voluntaria filipina que participó en la misa en Tacloban, y expresó su sentido pésame, rezópor ella y pidió contactar con los familiares, según Tagle.

Kristel Mae Padasas, de 27 años de edad, murió al caerle encima un andamio para uno de los altavoces colocados al lado del escenario en el que el pontífice ofició la misa.