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Fracaso del diálogo desacredita a Unasur

Una internacionalista considera que el caso venezolano supone un desafío para Unasur, pues va más allá de estabilizar un gobierno en problemas | Foto Cortesís Prensa Miraflores / Archivo

Una internacionalista considera que el caso venezolano supone un desafío para Unasur, pues va más allá de estabilizar un gobierno en problemas | Foto Cortesís Prensa Miraflores / Archivo

Especialistas coinciden en que el manejo de la crisis venezolana supone un reto para el bloque

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El estancamiento del diálogo entre el gobierno y la oposición en Venezuela tendrá consecuencias negativas para la Unión de Naciones Suramericanas, que ha actuado –junto al Vaticano– como testigo de buena fe en el proceso.

“Como ocurre con organizaciones jóvenes y poco institucionalizadas, cada crisis pone a prueba su razón de ser. Si no se logran resultados en Venezuela, Unasur va a sufrir una crisis de credibilidad”, afirma José Antonio Sanahuja, profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid.

Sanahuja dice que uno de los principales logros de Unasur ha sido su capacidad de mediar para prevenir o gestionar conflictos, como pasó en Bolivia en 2009, en Ecuador en 2010 y en Paraguay en 2012.

Juan Gabriel Tokatlian, director del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad di Tella (Buenos Aires, Argentina), también destaca la capacidad que tuvo Unasur para mediar en esos conflictos regionales como uno de sus logros, pero cree que el bloque se ha debilitado.

En ese sentido, advierte que la intervención en Venezuela es una oportunidad para que Unasur pruebe si puede recuperar su norte pero también un desafío. “La envergadura de la crisis venezolana exige algo más. Se requiere trascender el ámbito suramericano: será crucial involucrar a Estados Unidos y Cuba en una solución a largo plazo”, apuntó Tokatlian en un artículo en El País de España.

La internacionalista Elsa Cardoso, profesora de la Universidad Central de Venezuela, considera que el éxito de Unasur se ha limitado a estabilizar a gobiernos en problemas. Por eso coincide en afirmar que el caso venezolano supone un desafío para el bloque, pues requiere un tratamiento diferente. “No se trata de apaciguar la tensión y ya”.

Cardoso agrega que el fracaso del diálogo sería costoso para Unasur porque demostraría que no basta mirar las cosas desde una óptica intergubernamental sino que se requiere una visión más integral.


Confundida. La responsable de América Latina en el Departamento de Estado, Roberta Jacobson, dijo que ningún integrante de la Mesa de la Unidad Democrática le ha pedido exonerar de sanciones a funcionarios venezolanos acusados de violaciones a los derechos humanos. Aclaró que incurrió en una confusión cuando dijo que consideraba prematuro fijar sanciones porque integrantes de la MUD así lo habían pedido.