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Exgobernador de Pennsylvania se salvó de avionazo

Ed Rendell, gobernador de Pennsylvania, en una foto del 3 de enero de 2011 | AP

Ed Rendell, gobernador de Pennsylvania, en una foto del 3 de enero de 2011 | AP

Ed Rendell, exgobernador de Pennsylvania, estuvo a punto de viajar en el avión donde falleció Lewis Katz

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Ed Rendell, exgobernador de Pennsylvania, estuvo a punto de viajar en el avión donde falleció Lewis Katz, uno de los dueños del diario The Philadelphia Inquirer, junto con otras seis personas, informó el propio exmandatario el domingo.

Rendell dijo que Katz lo invitó el viernes a un evento en la casa de la historiadora Doris Kearns Goodwin en Massachusetts, pero el exgobernador ya tenía otro compromiso.

Katz, un empresario de 72 años, y otras seis personas fallecieron cuando regresaban a casa a Nueva Jersey el sábado en la noche, cuando su avión se accidentó. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) investiga las causas del accidente.

El demócrata dijo que Katz "posiblemente murió en el mejor momento de su vida". El magnate se emocionó esta semana después de que él y un socio ganaran una subasta de 88 millones de dólares por el Inquirer y el Philadelphia Daily News, indicó Rendell.

El avión le dio a Katz la capacidad de ser espontáneo, decidirse a hablar a amigos para que lo acompañaran en algún acto deportivo o no oficial, comentó el exgobernador, quien voló con el empresario unas dos decenas de veces desde que dejó el cargo en 2011. Más recientemente volaron juntos a Los Angeles.

"Katz tenía este inusual don de divertirse y hacer que la gente que estaba a su alrededor se divirtiera", indicó Rendell.

Katz tenía a dos pilotos y una sobrecargo de tiempo completo.

"Lo que me desconcierta es que los pilotos mantenían el avión como si fuera de ellos", indicó Rendell.

El exfuncionario comentó también que Katz hacía discretas acciones benéficas. Una vez compró una casa a un empleado para que pudiera mudarse a un mejor vecindario de Nueva York y discretamente daba propinas de 100 dólares a las meseras en lugares de desayunos de paso, recordó Rendell.

"La gente dice que él sólo hace las cosas para que pongan su nombre en los edificios. Pero eso no puede estar más lejos de la verdad".