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Evo Morales acusa a la CIDH de cuestionar sólo a los Gobiernos antiimperialistas

El presidente de Bolivia, Evo Morales / AFP

El presidente de Bolivia, Evo Morales / AFP

El presidente de Bolivia insistió en la necesidad de reformar en profundidad la Organización de Estados Americanos

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El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó hoy a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de cuestionar "sólo a los Gobiernos y presidentes antiimperialistas" e insistió en la necesidad de reformar en profundidad la Organización de Estados Americanos (OEA).

Morales, que inauguró en la central Cochabamba la II Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, arremetió contra el funcionamiento de este organismo cuya posible reforma discuten este martes representantes de 20 países, entre ellos cuatro cancilleres.

"La CIDH termina encubriendo la violación de derechos humanos en Estados no signatarios de la convención. Elabora informes sobre Bolivia, Haití, Ecuador, Nicaragua, pero tiene amnesia sobre Estados Unidos. ¿Dónde está la CIDH (...) frente a los casos de torturas y detenciones indebidas en Guantánamo?", preguntó el mandatario.

También cuestionó por qué la CIDH no se pronuncia sobre los crímenes con armas de fuego en las escuelas estadounidenses, o "cuando EE.UU. interviene países soberanos y viola los derechos humanos de civiles en Afganistán y Yemen".

"Esta reunión será importante para librarnos de esa clase de instrumentos de dominación", insistió.

Morales apeló a una "profunda refundación urgente de la OEA" y a una "reforma sustantiva de la CIDH, que no aplica los principios universales de protección de los derechos humanos en los países de la OEA", donde "existen países de primera y de segunda".

"Sólo los (países) de segunda ratificaron la convención (americana de derechos humanos), pero son objeto de aplicación de la misma. Esto supone que a algunos se nos mide con una vara y a otros ni se les puede medir porque no forman parte de la comisión. Esta situación fomenta la diferencia entre estados parte", agregó el presidente.

Acusó a los empresarios de los medios de comunicación de ser quienes más defienden a la CIDH y de oponerse a su reforma "porque si se democratizara, dejaría de ser parcial y valoraría la libertad de prensa más que los negocios".

Medios de comunicación latinoamericanos han acusado al Gobierno de Ecuador, principal valedor de las propuestas de cambios de la CIDH, de querer reformar la institución precisamente por la cantidad de denuncias que se acumulan en su contra por supuestamente coartar la libertad de prensa en ese país.

Morales, cuyo Gobierno también ha sido denunciado ante la CIDH por comunidades indígenas que se oponen a la construcción de una carretera en Territorio Indígena Parque Nacional Isidoro Securé (TIPNIS), acusó al organismo de hacer perder tiempo y dinero a su país al tener que enviar delegaciones para exponer sus argumentos.

"Nos buscaron todo para encontrar que se violaban los derechos humanos. No encontraron nada, no ha habido ninguna sanción, que nos devuelvan la plata que hemos gastado mandando delegaciones en vano", ironizó.

Por contra, criticó que el organismo interamericano descartara que hubiera "violaciones sistemáticas a los derechos humanos" durante los Gobiernos de Gonzalo Sánchez de Lozada (1994-1997 y 2002-2003), hoy residente en Estados Unidos y sobre quien pesa una solicitud de extradición a Bolivia.

"La CIDH coloca la lupa sobre los Gobiernos progresistas pero no dice nada sobre los conservadores que cada día recortan los derechos sociales. Sus informes cuestionan la aparente falta de independencia de los poderes, sobre todo la justicia, pero se olvidan de los poderes judiciales latinoamericanos que estaban controlados por la cooperación estadounidense", añadió.

En su intervención, Morales no hizo referencias a la posibilidad de que su país abandone la CIDH, después de anunciar en marzo pasado que su país sopesa "seriamente" esa posibilidad al considerar que el organismo es "otra base militar" de EE UU.