• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Enfermedad eclipsó el protagonismo internacional de Hugo Chávez en 2012

Hugo Chávez / Foto: Prensa Miraflores

Hugo Chávez / Foto: Prensa Miraflores

Expertos alertaron que aunque la política exterior perdió su mejor figura, presentó continuidad y arroja logros

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La atención del cáncer que padece y la campaña electoral para la reelección ocuparon el tiempo del presidente Hugo Chávez en 2012. Eso se tradujo en una caída de su protagonismo internacional y en la política exterior del Gobierno, que fue consecuente y que, desde su perspectiva, logró algunas victorias en el plano global.

El mandatario viajó, pero más de 90% de las veces fue a Cuba para tratarse. Datos del diputado de Proyecto Venezuela, Carlos Berrizbeitia, revelan que desde el 10 de junio de 2011, cuando lo operaron por primera vez, hasta diciembre de 2012 ha ido a La Habana 11 veces -6 en este año- y ha estado en tratamiento 88 días ­sin incluir los que corren desde el 10 de diciembre-.

En el año sólo realizó dos viajes para temas de política exterior. En enero asistió a la toma de posesión de su aliado Daniel Ortega, en Nicaragua; en julio, estuvo en Brasilia para formalizar el ingreso de Venezuela a Mercosur como miembro pleno, después de seis años de espera y que se logró luego de que Argentina, Brasil y Uruguay suspendieron a Paraguay, luego de la destitución del presidente Fernando Lugo en un juicio político. No realizó ninguna gira. La última fue en junio de 2011 cuando estuvo en Brasil, Ecuador y Cuba.

Chávez se perdió la VI Cumbre de las Américas, en Cartagena; la XVI reunión del Movimiento de los Países no Alineados que se hizo en Irán; la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, y la de Unasur, en noviembre. Ni siquiera pudo acudir a la reunión presidencial de Mercosur en diciembre en Brasilia, la primera del país como miembro pleno y calificada por él mismo como histórica.

Sí participó en la cumbre de presidentes y jefes de Estado del ALBA, en febrero, y en la clausura de la XVIII Conferencia del foro de Sao Paulo, en julio, porque se celebraron en Caracas. "La ausencia del jefe de Estado en la arena internacional es visible, en sintonía con su cuadro médico", expresó el ex diplomático Edmundo González.

"La falta de protagonismo no significó el abandono de la política exterior. Hubo una inercia que mantuvo lo visto en los últimos años: salimos de parte del sistema interamericano y no aplicamos recomendaciones del examen periódico universal de derechos humanos", expresó la internacionalista Elsa Cardozo.

"Vimos un mayor pragmatismo en política exterior, con una menor presencia ideológica-revolucionaria en América Latina porque muchos gobiernos giraron hacia el centro; el comercio creció -con países como Alemania o Japón- por la expansión de negocios petroleros", explicó el analista Carlos Romero.

Para González se redujo la confrontación. "Años atrás hubo muchos roces diplomáticos; en 2012 se produjo el choque con Paraguay por la destitución de Lugo", señaló.

"En 2012 la imagen exterior se vio opacada con la muerte de la encargada de negocios en Kenia, Olga Fonseca, que pone de relieve la desprofesionalización del servicio exterior de Venezuela", precisó Romero.

Balance.

La diplomacia en 2012 se mantuvo sobre cuatro ejes fundamentales: antiimperialismo, multilateralismo, socialismo y solidaridad. El canciller Nicolás Maduro destacó en una entrevista en VTV que se recogieron tres frutos. El primero, la entrada al Mercosur.

Otro logro es el ingreso al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en uno de los tres puestos de América Latina y el Caribe. "Es resultado de una cosecha fértil, muy productiva de años de siembra del presidente Chávez", dijo el canciller.

Cardozo señaló que la adhesión a Mercosur y el fortalecimiento de instancias de acercamiento en América Latina serían positivas. "El problema es que en Venezuela eso se ha ideologizado e instrumentalizado para propósitos internos, lo que resta valor a la iniciativa", advirtió.

González cuestiona la valoración que el Gobierno quiso darle al ingreso en el Consejo de Derechos Humanos. "El éxito no es tal. No responde al reconocimiento de una supuesta trayectoria del país en materia de derechos humanos. Son puestos rotativos que se negocian; el ingreso estaba ganado porque representan a Latinoamérica", señaló.

"Es bueno, pero ocurrió después de abandonar la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la negativa a aceptar recomendaciones del examen de la ONU", expresó Cardozo.

El tercer hito que detacó Maduro fue que Alí Rodríguez Araque asumió la Secretaría General de la Unasur, como se había pactado hace más de un año. Expertos afirman que hubo dos aciertos más: el mantenimiento de los lazos con Colombia y la participación como observador en los diálogos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC.

"Es positivo que unas relaciones signadas por contradicciones hayan decantado en una normalización con un socio clave. La participación en las negociaciones de paz da prestigio", dijo González. "La actuación en el proceso de paz debería mantenerse más institucionalizada y menos dependiente de la conexión entre los presidentes", precisó Cardozo.

Retroceso

En lo negativo destaca la denuncia del Pacto de San José para salir, en un año, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. "Hay que construir organismos que promuevan y velen por los derechos humanos y no que los utilicen para justificar agresiones políticas contra pueblos. La Comisión y la Corte juegan un papel parcializado contra los procesos progresistas y democráticos del continente y contra Venezuela", indicó Maduro.

González advirtió que es una decisión grave que tiene repercusiones negativas para el ciudadano. "También debe afectar el ingreso a Mercosur porque el bloque tiene compromisos con el sistema interamericano de derechos humanos; no sé cómo cumplirá con ellos si no está allí", dijo.

Otra de las críticas es su defensa al Gobierno de Siria, donde el conflicto con la oposición casi llega a dos años, e Irán. "Al apoyar al presidente Bashar al Assad respalda a un hombre que masacra a su pueblo; en el caso de la república islámica, al acompañar el programa nuclear no se da una imagen positiva", advirtió Romero.

Se cuestiona que se cuentan dos años sin embajadores en Venezuela y Estados Unidos, principal socio comercial.

"Eso nos ha dejado sin cooperación en justicia, legitimación de capitales y tráfico de estupefacientes", precisó González.

"Aquí disminuyó la batería de adjetivos y críticas entre ambos gobiernos aunque no se normalizó la relación", expresó Romero.