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Encuentran muerto a acusado de violación de estudiante india

Según el padre de la víctima, su muerte supone una clara negligencia de las autoridades, que priva a la familia del derecho a la justicia

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El principal acusado de la violación colectiva de una estudiante fallecida a causa de esa agresión cometida en un autobús de Nueva Delhi fue hallado muerto el lunes en su celda, lo que provocó la cólera de la familia de la víctima y sospechas de que pudo tratarse de un asesinato. Las autoridades penitenciarias de la prisión de alta seguridad, Tihar, anunciaron que el detenido, Ram Singh, anudó su ropa y se ahorcó poco antes del amanecer.

Sin embargo, sus padres negaron la hipótesis del suicidio y su abogado consideró que su muerte debería tratarse como un asesinato. El ministro indio del Interior, Sushilkumar Shinde, lo consideró "un gran error de seguridad" y garantizó que "se tomarán medidas". El ministro indicó que pedirá al gobierno local de Nueva Delhi, del que depende jurídicamente la prisión de Tihar, que refuerce la seguridad de los otros cuatro sospechosos de esta violación colectiva detenidos en este centro.

El cuerpo de Singh, uno de los seis presuntos autores de la violación que causó la muerte de la estudiante de 23 años, fue descubierto a las 05:15 de la mañana en la celda que ocupaba solo, afirmaron responsables de esta prisión situada en el norte de la capital federal india. "Anudó junta toda su ropa, se subió a un taburete de madera y se colgó de la lámpara del techo", declaró a la AFP un responsable de la prisión, Sunil Gupta.

La justicia abrió una investigación para determinar si se produjeron fallos de seguridad, precisó. Según el padre de la víctima, su muerte supone una clara negligencia de las autoridades, que priva a la familia del derecho a la justicia. "No entendemos cómo ha podido fracasar la policía en la protección de Ram Singh. Sabían que era el acusado principal en el caso de mi hija", denunció el padre, que no puede ser nombrado por razones jurídicas.

Ram Singh conducía el autobús que tomó la joven de 23 años con su compañero a la salida del cine el 16 de diciembre por la noche. Singh y unos amigos habían bebido mucho esa noche y decidieron llevarse el autobús que conducía Singh habitualmente en su trabajo para dar una vuelta de noche por Nueva Delhi. El grupo violó, golpeó y torturó a la joven, dio una paliza a su compañero, y les arrojaron a la acera.

Trasladada a un hospital de Singapur después de ser sometida a varias operaciones en la India, la estudiante falleció el 29 de diciembre. Singh compareció varias veces ante el tribunal para responder de los cargos de homicidio, violación y secuestro, que le podían costar la pena de muerte. Su abogado, V.K. Anand, consideró que la policía debería abrir una investigación por asesinato.

"Es un caso de asesinato. Si se hubiera suicidado, habría dejado una carta", juzgó. Por su parte, el padre de Singh, Mange Lal Singh, aseguró que su hijo tenía lesionada una mano por un accidente de tráfico, por lo que "no habría podido suicidarse con una sola mano" y añadió que compartía celda con otros dos detenidos. Según un responsable policial que requirió anonimato, el proceso debería seguir adelante.

"El proceso continúa. No hay razón alguna para que se altere", dijo. Además de Ram Singh, están procesados cuatro hombres, incluyendo su hermano Mukesh. Un quinto presunto autor, de 17 años, será juzgado aparte por ser menor de edad y puede ser condenado a un máximo de tres años de reclusión en un centro para menores delincuentes.

Singh, un viudo de unos 30 años oriundo de Rajastán (oeste), era el conductor del autobús donde se produjo la agresión, destinado habitualmente al transporte escolar. Vivía en un suburbio de la capital, Ravi Dass Colony, donde sus vecinos le describieron como una persona pendenciera y alcohólica. Su cuerpo fue transportado al hospital público Deen Dayal Upadhyay y su hermano fue informado, indicó una fuente policial. La violación de la joven, que tuvo eco internacional, conmocionó a los indios y numerosas voces se alzaron para denunciar el desprecio que merecen a la policía y la justicia las agresiones sexuales.