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Elecciones legislativas definirán el futuro del kirchnerismo

Carteles con propaganda electoral en el centro de Buenos Aires | Foto EFE

Carteles con propaganda electoral en el centro de Buenos Aires | Foto EFE

La debilidad de la oposición está en su división por lo que se estima que los triunfos que obtenga en el interior estarán divididos

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Los comicios legislativos que se celebrarán hoy, determinarán si la presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, mantendrá el dominio parlamentario para los dos años de gobierno que le quedan y eso dependerá de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza que totalizan 70,7% del padrón electoral.

38,9% de votos provienen específicamente de la Provincia de Buenos Aires, donde la última encuesta de Poliarquía divulgada por el diario La Nación, da la victoria al candidato opositor del Frente Renovador (FR), Sergio Massa, con ocho puntos por encima del candidato oficialista, Martín Insaurralde, por Frente para la Victoria (FpV). Quienes obtuvieron 34,93% y 29,6% de los votos en las primarias Simultáneas y Obligatorias (PASO) realizadas el 11 de agosto.

En las encuestas no se observan variaciones significativas sobre los resultados de las PASO, en la que el kirchnerismo perdió en los principales distritos electorales y retrocedió más de 25 puntos sobre 54 % que logró Fernández en las elecciones de 2011, aunque siguió siendo la fuerza más votada del país, con 28% de los sufragios.

Lo que está en juego. 30,5 millones de ciudadanos podrán votar para renovar la mitad de los 257 escaños de la Cámara de Diputados y un tercio de los 72 del Senado. De las bancas que se someterán a voluntad popular, 42 pertenecen al oficialismo y 85 a la oposición. Además se elegirán la mitad de las legislaturas provinciales y municipales en todo el país.

El FpV arriesgará 38 de sus 116 escaños, y si se suman sus 17 aliados que también renuevan bancas, el oficialismo está arriesgando 55 de las 132 puestos.

Por el lado de la oposición, la Unión Cívica Radical someterá a la voluntad popular 25 de sus 40 escaños. El PRO, partido que lidera el alcalde de Buenos Aires Mauricio Macri, arriesga casi la totalidad de su bloque, ya que renovará 8 de los 11 que posee. La Coalición Cívica y Proyecto Sur expondrán en las urnas todo su capital, al igual que el Peronismo Federal que, con 14 bancas en juego, pondrá a consideración casi el 70% de su representación actual, además del Frente Amplio Progresista que renueva el 35% de su bloque.

“El oficialismo se encamina a una nueva derrota electoral, aunque eleve algunos puntos su porcentaje nacional, dado que perderá en la provincia de Buenos Aires”, vaticina Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría de Argentina.

Para el analista la principal debilidad que presenta la oposición es su división ya que en la provincia de Buenos Aires y Córdoba se impondrán expresiones del peronismo disidente; en Santa Fe, una coalición con eje en el Socialismo; en Mendoza, el Radicalismo y en la Ciudad de Buenos Aires una expresión de centro-derecha como el PRO. Considera que los triunfos que obtenga la oposición en el interior también estarán divididos.“Será el triunfo opositor en la Provincia de Buenos Aires lo que determinará el efecto de victoria para la oposición”, concluyó Fraga.


Rumbo a las presidenciales. Una victoria contundente de Massa, un disidente del kirchnerismo, podría convertirlo en un candidato presidencial para las elecciones de 2015 y principal opositor al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien apareció junto a Fernández en la campaña de Insaurralde para aumentar su popularidad.

“En los comicios legislativos para Scioli es fundamental que la diferencia obtenida en las primarias no se amplíe, pues él aspira heredar el voto kirchnerista para las próximas presidenciales”, expresó el analista político argentino, Patricio Giusto.


Efecto enfermedad. La reciente convalecencia de la presidente Fernández ha favorecido al oficialismo aunque la mala imagen de su vicepresidente, Amado Boudou, a cargo formalmente del Ejecutivo ha jugado en sentido contrario.

La consultora Management & Fit reveló que la enfermedad de la mandataria frenó la caída de su imagen y limitó el nivel de desaprobación de su gestión a 46,5% frente a 57% que registraba antes de la operación a la que fue sometida el 8 de octubre para extraerle un hematoma craneal.

Fabián Perechodnik, director de Poliarquía, expuso. "Esas cifras evidencian un impacto positivo para el gobierno en estas semanas a raíz de la salud de la presidente. Pero no es un corrimiento sustancial: no se altera el orden de los candidatos, quién gana y quién pierde, sino sólo un ajuste de los números", declaró según reseñó el diario ABC.