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Dueño accedió a destrucción de pirámide en Belice

Pirámide de Nohmul y trabajo de excavación / AP

Pirámide de Nohmul y trabajo de excavación / AP

El empresario Denny Grijalva señaló que el propietario del terreno había permitido que se realizaran excavaciones en su propiedad por más de una década

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El propietario de una empresa constructora de carreteras en Belice, que fue culpado por la destrucción parcial de una de las principales pirámides mayas que existen en el país, dijo el jueves que el dueño del terreno dio autorización para extraer material del sitio.

El empresario Denny Grijalva señaló que el propietario del terreno había permitido que se realizaran excavaciones en su propiedad por más de una década.

En 1998, Alfredo Martínez, otrora empresario, extrajo piedras de la misma zona también para construir una carretera. Martínez es actualmente el embajador de Belice en la vecina Guatemala.

Los arqueólogos en Belice y todo el mundo expresaron indignación por la demolición del complejo de Nohmul, en el norte de Belice, a fin de extraer piedra molida.

Nohmul está situado en el centro de una plantación de caña de azúcar de propiedad privada, y carece de las piedras planas que con frecuencia se ven en pirámides restauradas o mejor preservadas.

El director del Instituto de Arqueología de Belice, Jaime Awe, dijo que no es posible que los constructores hubieran confundido a pirámide, que tiene una altura de unos 30 metros (100 pies) con una colina natural, porque las ruinas eran bien conocidas y el terreno en la zona es naturalmente plano.

Grijalva dijo en una declaración que el capataz de la empresa De' Mar's Stone Co. Escogió la pirámide para excavar la piedra después que al presidente de Douglas Village, donde su empresa construía y reparaba carreteras, no le gustó el material que inicialmente le habían mostrado.

Los obreros excavaron durante todo el día el jueves pasado, relató Grijalva. Dejaron de hacerlo al día siguiente después que varios funcionarios del Instituto Nacional de Historia y Cultura les indicaron que dejaran de hacerlo, agregó.

"Reconozco que la responsabilidad recae sobre mí, comparto la preocupación del público y realmente condeno que se haya producido este desafortunado incidente", destacó Grijalva. "Estoy comprometido a cooperar por completo con las autoridades en su investigación sobre este lamentable incidente".

La policía inició una investigación y todo aquel que resulte responsable podría ser condenado de 5 a 10 años de cárcel y una multa de 5.000 dólares y ambos.