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Correa criticó a la prensa en el aniversario de la asonada

Rafael Correa, presidente de Ecuador / AFP

Rafael Correa, presidente de Ecuador / AFP

En su cuenta de Twitter, el mandatario ecuatoriano dijo que "hoy tres años del 30S, día de contradicciones: las más grandes cobardías, frente a la valentía de muchos, las mayores vilezas frente a... inmensas noblezas"

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El presidente Rafael Correa reprochó el lunes a la prensa en general por no destacar lo suficiente el tercer aniversario de una asonada policial que estuvo a punto de desestabilizar la democracia en este país.

En su cuenta de twitter, el mandatario dijo que "hoy tres años del 30S, día de contradicciones: las más grandes cobardías, frente a la valentía de muchos, las mayores vilezas frente a... inmensas noblezas".

"La prensa corrupta no publica absolutamente nada", destacó Correa

Añadió: "no importa, la democracia triunfó y seguirá triunfando, con nuestro pueblo, con nuestra Revolución. Hasta la victoria siempre!"

En una entrevista con la radio pública, Correa señaló que "los golpes ya no son con botas (militares) descaradamente sacando un presidente democrático, sino que (son) separatismo, rebelión, matanza, cualquier pretexto (...) para desestabilizar al gobierno".

Dijo que los medios de comunicación tuvieron responsabilidad en los hechos del 30 de septiembre, porque "siembran cizaña hasta ver que se logra la coyuntura para desestabilizar y ahí entran todos de golpe".

Advirtió que "no me creo mártir ni héroe (...) somos bastante objetivos, bastante realistas: siempre queda el camino de un atentado al presidente", pero no dio detalles.

El 30 de septiembre de 2010, conocido como 30S, un grupo de policías se amotinó en el principal cuartel policial de la capital ecuatoriana para rechazar la eliminación de ventajas económicas para ellos, pero el escenario cambió cuando Correa llegó al sitio, ingresó al recinto, dio un discurso y se enfrentó verbalmente con los uniformados, que lanzaron agresiones contra el presidente quien debió refugiarse en un cercano hospital policial.

De allí fue liberado horas más tarde por un operativo militar, que enfrentó a tiros a los policías amotinados. En esa jornada hubo alrededor de una docena de muertos.

El gobierno ecuatoriano ha sostenido que esos hechos fueron un golpe de estado.

Una comisión creada por el gobierno para investigar lo sucedido ratificó el lunes la tesis de que los problemas y posterior situación en el cuartel policial quiteño, fueron un golpe de estado, y entre los presuntos responsables identifican al ex presidente Lucio Gutiérrez, a su hermano Gilmar, al dirigente indígena Pepe Acacho, entre otros, con base principalmente a recortes e informes de prensa.