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Crónicas sobre atentado en Niza: "Salvé mi vida debajo de un carro"

Una camioneta se estrelló este jueves contra una multitud en la ciudad de Niza, en el sur de Francia, dejando decenas de muertos | Foto: Reuters

Autoridades mantienen activo un operativo en el lugar de los hechos | Foto: Reuters

Un ciudadano peruano, residente en Niza, narró cómo esperó debajo de un vehículo hasta que el atacante fue ultimado por la policía. Una pareja española detalló el momento en el que observaron a los heridos en el suelo. Por último, otras dos personas destacaron la solidaridad de los habitantes en esa situación

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Miguel Ángel es un peruano que vive en Niza desde hace cinco años y anoche salvó su vida tras refugiarse debajo de un automóvil, cuando el terrorista que perpetró el atentado enfiló por el paseo de los Ingleses que estaba atestado de gente.

"Estaba a unos veinte metros, vi que el camión venía hacia mí y la gente corría despavorida por todos los lados", narró este joven, que trabaja en el sector del bricolaje.

Aseguró que temió por su vida. Primero se refugió detrás de un poste, hasta que el camión se detuvo y el terrorista comenzó a disparar.

"Fue un momento terrible, son imágenes que nunca se van a borrar de mi mente", declaró. 

Por instinto, se refugió debajo de un vehículo desde donde vio llegar a patrullas de la policía que comenzaron a disparar al camión.

"Me metí debajo un carro (....) Pero no se rendía, les respondía los disparos, se me hizo eterno", afirmó.

Cuando los agentes avisaron de que el terrorista estaba muerto, Miguel Ángel salió de su escondite. "Los que estábamos ilesos comenzamos a ayudar a los heridos. Había cuerpos por todos lados, sangre. Fue un momento muy duro", rememoró.

Solo cuando llegaron los servicios de primeros auxilios, el peruano decidió marcharse. "Había gente por todos los lados, en todos los portales", precisó.

“Vimos una avalancha de gente, pensé que era una bomba”

Los españoles Ana Arroyo y Juan Francisco Pérez llegaron el pasado lunes a Niza para aprender francés. "En una noche he aprendido suficiente", bromeó él con su acento de Tarifa.

Presenciaron los fuegos artificiales del 14 de julio, fiesta nacional francesa, justo en el mismo punto donde después fue ultimado el terrorista, pero antes de que éste llegara con el camión ya se habían ido. "Tuvimos suerte, porque fuimos a buscar a una amiga", indicó Juan Francisco.

"De repente vimos una avalancha de gente, yo pensé enseguida que era una bomba, después de todo lo que pasó en París", señaló Ana.

Él corrió con otros tres amigos a refugiarse en un hotel. "Alquilamos una habitación y pusimos la tele. En ese momento, nos dimos cuenta de lo que pasaba", acotó.

Ana lo pasó peor. "Como soy pequeñita no podía avanzar, así que me metí debajo de un coche con otra amiga, a la que aplastaron el tobillo y no podía correr", dijo.

"Escuchamos los disparos. Fue terrible. Había sangre por todos los lados", relató la vallisoletana que, solo cuando regresó la calma, se refugió en casa de unos médicos.

"Ella se marchó a ayudar a un hospital y nos acercó a la residencia en la que dormimos", concluyó.

“Nunca te imaginas que algo así pueda suceder”

 Jérôme Le Guennec y Zohra Jail acababan de cenar en un restaurante frente a la playa cuando escucharon voces y gritos.

"Al principio decían que era una pelea como las que hay todos los días. Pero pronto nos dimos cuenta de que era algo más serio", narró ella. Desde donde estaban no pudieron ver el camión, pero escucharon los disparos.

"Salimos corriendo y nos refugiamos en un hotel. Fueron muy amables con nosotros. No salimos hasta las 5:00 de la mañana", recordó él.

El despertar ha sido duro esta mañana. "Nunca te imaginas que algo así pueda suceder en tu ciudad", dijo él, mientras Zohra deposita un ramo de flores en una de las vallas instaladas por la policía para acordonar el paseo de los Ingleses.

Daniel, un turista danés, había llegado la víspera a Niza. Cenaba en una hamburguesería cercana cuando decidió salir a la calle. "Vi un camión a toda marcha por el paseo. Me parecía imposible. Corrí por una calle perpendicular. Todo el mundo corría despavorido", finalizó.