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Comparecencia de Machado en OEA fue una cortesía

Alcalay recalcó: “Ella no se naturalizó ni se nacionalizó panameña. Es jugar con el látigo del absurdo” | Foto Alexandra Blanco / Archivo

Alcalay recalcó: “Ella no se naturalizó ni se nacionalizó panameña. Es jugar con el látigo del absurdo” | Foto Alexandra Blanco / Archivo

Milos Alcalay señaló que la diputada recibió el mismo tratamiento que otros movimientos de oposición cuando se les ha impedido el diálogo y la libre expresión en su país

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“La designación de María Corina Machado como ‘representante alterno’ de Panamá es un formalismo, una cortesía de ese país para que la legisladora pudiera tener asiento en la representación de la nación centroamericana ante la Organización de Estados Americanos”, dijo Milos Alcalay, ex embajador de Venezuela ante Naciones Unidas

Señaló que la parlamentaria recibió el mismo tratamiento que otros movimientos de oposición cuando se le ha impedido el diálogo y la libre expresión en su país.

Citó ejemplos como el de la oposición de Bosnia Herzegovina en la ex Yugoslavia y, más recientemente, la de Siria ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Recordó que Venezuela tuvo ese gesto en 2007 con la ex canciller de Honduras, Patricia Rodas, tras la caída de Manuel Zelaya.

“Es una cortesía diplomática, que no la acredita como integrante de la representación centroamericana ni dice que ella ha abandonado su nacionalidad venezolana. Ella no se naturalizó ni se nacionalizó panameña. Es jugar con el látigo del absurdo, ridículo, sobre todo cuando esto tiene precedentes y en diplomacia los precedentes cuentan”, señaló.

Alcalay explicó que no se le puede impedir a un Estado incluir en sus delegaciones a una persona a la que se le desee dar voz. No es un tema jurídico, es un tema de solidaridad. “En un país normal, respetuoso de las normas internacionales, se escucharía a la otra parte, en este caso, María Corina Machado”.

Afirmó que se debía entender el contexto de la situación. “Hay nerviosismo en el gobierno por su imagen internacional. El momento en el que se incurre en esta acusación es cuando viene la misión de la Unasur. Se busca asustar y criminalizar a una de las partes a las que la misión podría estar interesada en contactar”.