• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Científicos de EE UU extraen ilegalmente muestras de sangre a indígenas ecuatorianos

Indígenas ecuatorianas esperan su turno para las elecciones nacionales de Ecuador | AFP

Indígenas ecuatorianas | AFP

Hubo unos "3.500 procedimientos" de extracción de sangre. Esto "significa que se tomaron algunas pintas (450 mililitros) de sangre a una persona más de una vez"

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Una petrolera y un instituto médico estadounidenses extrajeron y vendieron sin autorización al menos 3.500 muestras de sangre de 600 indígenas de Ecuador con características genéticas únicas, según una investigación del gobierno ecuatoriano.

Hubo unos "3.500 procedimientos" de extracción de sangre, dijo René Ramírez, titular de la Secretaría (ministerio) de Educación Superior y Ciencia de Ecuador.

Esto "significa que se tomaron algunas pintas (450 mililitros) de sangre a una persona más de una vez", añadió en declaraciones al canal estatal ECTV.

Según testimonios de la Defensoría del Pueblo de Ecuador, indígenas huaoranis, que habitan la Amazonia, fueron engañados por dos estadounidenses que les propusieron exámenes médicos que nunca entregaron. Estos hechos sucedieron entre 1990 y 1991, según las mismas fuentes.

Uno de los estadounidenses sería un médico de la petrolera estadounidense Maxus, con sede en Texas, y las muestras habrían sido vendidas por el Instituto Coriell, basado en New Jersey, a la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, "se comprobó que el Instituto Coriell tiene en sus bases muestras y vende material genético de la nacionalidad huaorani" y que desde 1994 había distribuido siete cultivos celulares y 36 muestras a ocho países.

Cuando las primeras revelaciones sobre el caso se dieron a conocer en el 2012, el gobierno de Washington afirmó no tener relación alguna con el mismo.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, señaló el pasado viernes que las muestras habrían sido tomadas desde la década de los 70 "en complicidad con una petrolera que operaba en esos territorios, la Maxus".

Maxus estuvo presente en la selva ecuatoriana hasta mediados de los 90, aunque extendió su presencia a través de otra petrolera.

Correa expresó que el plasma fue sometido a "experimentos" debido a que los aborígenes, que se mantenían alejados de la civilización, son "inmunes a ciertas enfermedades".

El presidente añadió que "no existe ninguna ley federal de los Estados Unidos que provea un fundamento jurídico para la demanda en cortes contra Coriell, Maxus o los investigadores" de Harvard. Sin embargo, sostuvo que se buscarán las vías para los juicios.

La Constitución ecuatoriana prohíbe el "uso de material genético y la experimentación científica que atente contra los derechos humanos".