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Chinchilla pide debatir sobre uniones homosexuales sin estigmatizar

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla

"Lo que yo siempre he dicho es que ojalá se conduzca un debate con tranquilidad y mesura, sin estigmatizaciones y sin extremismo", dijo la mandataria costarricense

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La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, abogó hoy por un debate "sin estigmatizaciones" acerca de las uniones homosexuales, en momentos en que representantes de esta comunidad se quejan de discriminación por parte de la Iglesia católica.

"Lo que yo siempre he dicho es que ojalá se conduzca un debate con tranquilidad y mesura, sin estigmatizaciones y sin extremismo", dijo brevemente Chinchilla, ferviente católica, a la salida de una actividad oficial.

El Movimiento Diversidad, que aglutina a grupos homosexuales de Costa Rica, se ha quejado en los últimos días por lo que considera una "campaña de odio" hacia las personas de esa comunidad por parte de la Iglesia católica, a la que pidió no imponer sus creencias a toda la sociedad.

El miércoles, seis parejas del mismo sexo acudieron a juzgados de familia costarricenses para inscribir sus uniones de hecho amparados en una reforma a una ley recientemente aprobada que aparentemente lo permite.

La Iglesia católica expresó ese día en un campo pagado en la prensa local sobre el matrimonio que "ninguna ideología puede cancelar del espíritu humano la certeza de que el matrimonio en realidad existe únicamente entre dos personas de sexo opuesto".

"Instamos a la señora presidenta de la república, a las señoras y señores miembros del Congreso, así como a las y los jueces de la República que eventualmente examinarían e interpretarían la reforma aprobada, a defender los principios constitucionales que rigen a los costarricenses, a saber, que el matrimonio entre un varón y una mujer es la base esencial de la familia", indicó la Iglesia.

La polémica surge de una serie de reformas a la Ley de la Persona Joven, en la que según la interpretación de los grupos homosexuales y algunos círculos políticos, existe un artículo que aprueba la unión de hecho entre personas del mismo sexo.

El artículo establece el "reconocimiento, sin discriminación contraria a la dignidad humana, de los efectos sociales y patrimoniales de las uniones de hecho que constituyan de forma pública, notoria, única y estable".

Las parejas que inscribieron sus uniones deberán esperar que los juzgados de familia decidan si les dan la razón, si rechazan sus peticiones y o si eleva una consulta de interpretación de la ley a la Sala Constitucional.