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Chavismo asumió discurso de Cuba y debilitó reclamación del Esequibo

El presidente Nicolás Maduro y su par guyanés Donald Ramotar durante su encuentro en agosto del año pasado | Cortesía Prensa Miraflores

El presidente Nicolás Maduro y su par guyanés Donald Ramotar durante su encuentro en agosto del año pasado | Cortesía Prensa Miraflores

La Habana, en los ochenta, tildó a Venezuela de expansionista y neoimperialista por el reclamo territorial

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“El reclamo venezolano es prueba de expansionismo y Guyana tiene pleno derecho a gozar de su entero territorio con plena libertad. Reiteramos nuestra solidaridad con Guyana”, declaró el ex canciller de Cuba, Ricardo Alarcón el 7 de octubre de 1981 ante la prensa de Georgetown.

La relación de apoyo incondicional de Cuba a Guyana que comenzó en 1972, se gestó oficialmente tras la firma de la declaración conjunta o pacto cubano-guyanés del martes 13 de enero de 1981 en Georgetown, en el que hacía constar su pleno apoyo a Guyana y el derecho del pueblo al respeto de su integridad territorial.

Toda esta actitud formaba parte de la deuda de gratitud de Cuba hacia el gobierno de Georgetown al ser el primer país suramericano en establecer relaciones diplomáticas y por dejar que en 1975 usara su territorio para el ejército y las aeronaves que serían enviadas para combatir en Angola.

Era la época de la Guerra Fría. La Habana y el eje del bloque comunista encabezado por la Unión Soviética, expresaron todo su apoyo a la que ellos calificaban como la pobre y recién creada República Cooperativa de Guyana que se dirigía al socialismo contra una Venezuela que era reflejada por Fidel Castro como una poderosa nación con ansias imperiales que se amparaba en su aliado Estados Unidos.

Con su declaración, La Habana fijaba su posición en el diferendo sobre el Esequibo aún cuando en relaciones internacionales no se puede aceptar la intervención de un tercero a menos que sea para un dialogo conciliatorio aceptado por los litigantes, de lo contrario es una muestra de intervencionismo e injerencia en los asuntos internos de un nación independiente.

El 22 de marzo de 2008 en su discurso en la Cumbre de Río, el fallecido presidente Hugo Chávez ofreció una explicación histórica de su versión sobre los orígenes del reclamo venezolano en el Esequibo muy parecida a la tesis expresada por el gobierno de los Castro décadas antes: “Ahora, después de 20 o 30 años, sale la verdad. Nos querían utilizar para invadir Guyana en nombre de aquel reclamo territorial para derrocar al gobierno de Forbes Burnham, un hombre de izquierda. Está en documentos, pero yo lo viví cuando Burnham gobernaba Guyana, y casi vamos a la guerra por una vieja reclamación territorial que casi nadie recordaba, porque viene de tiempos inmemoriales. Está en documentos, Bharrat Jagdeo –el para el momento presidente guyanés– incluso consiguió unos papeles allá, que evidencian la complicidad de guyaneses de la derecha”.

Sadio Garavini, quien fue embajador de Venezuela en Guyana entre 1979 a 1984, señaló: “El comentario es propio de una ceguera política marxistoide. Que Chávez asegurase que Kennedy necesitara a Betancourt para desestabilizar un gobierno de izquierda, es una estupidez histórica”.

Las declaraciones contradecían el discurso original de Chávez, quien el 3 de octubre de 1999 en el programa Aló, Presidente afirmó: “No vamos a dejar dormir esa reivindicación. Seguiremos reclamando y exigiendo nuestros derechos, como se lo he dicho a las autoridades de Guyana cada vez que he podido y ahora reiteramos”.
 
Inflexión. En menos de un lustro, Chávez varió su posición y pasó del reclamo territorial a dar luz verde para que Guyana explotara y otorgara concesiones en el Esequibo, haciendo propio además el discurso cubano que desvirtúa la exigencia venezolana al plantearla como una operación imperialista.

El punto de inflexión llegó el 21 de febrero de 2004 cuando Chávez declaró que no se oponía al desarrollo de proyectos en el territorio Esequibo. “Me he comprometido con el presidente Bharrat Jagdeo a que el gobierno venezolano no va a oponerse a ningún proyecto en la región que vaya en beneficio de sus habitantes, en beneficio directo", dijo.

Estas declaraciones de Chávez abrían el camino para que empresas mineras y petroleras transnacionales acudieran a las convocatorias de Georgetown para realizar prospección y posterior explotación de los recursos de la zona en reclamación, un territorio rico en oro, bauxita, diamantes y maderas, además de yacimientos petroleros, gasíferos e incluso uranio.

En un artículo del 29 de febrero de 2004 el fallecido ex canciller Simón Alberto Consalvi escribió: “Por iniciativa personal e inconsulta el jefe de Estado echó abajo una posición que le permitía a nuestro país mantener vigente la reclamación sobre el Esequibo, mientras Guyana se mantenía renuente a aceptar todas las hipótesis presentadas en las últimas décadas para una solución equitativa y racional de la antigua controversia”.

El gobierno de Chávez se alineaba así con la tesis de Cuba pues, aunque ciertamente mucho tiempo había transcurrido desde las declaraciones de Alarcón en 1981, La Habana mantenía la misma política. “La posición de un gobierno es la que emite su canciller. Además, Cuba no ha cambiado de gobierno, es el mismo gobierno castrista, con su aliado original Guyana”, explicó Garavini.

El diplomático lamenta el cambio de postura del gobierno: “Durante la etapa de Chávez, hubo una serie de decisiones de cuasi abandono o de dejadez en el tema. Renunció a uno de los pocos mecanismos de presión que teníamos en el tema, que era según el artículo 5 del acuerdo de Ginebra el que no reconocíamos ninguna inversión de trasnacionales tanto en las zonas terrestres como marítimas, era una forma de presionar para que Guyana negociara, perdimos a cambio de nada uno de nuestros mecanismos de presión”.
 
Cesión. El 7 de febrero de 2008, el embajador de Guyana en Caracas, Odeen Ish-mael, fue citado por el Ministerio de Relaciones Exteriores para reunirse con el para el momento canciller y hoy presidente del país Nicolás Maduro. El representante guyanés declaró que Georgetown consideró que el mandatario Hugo Chávez podría dar un paso al frente para retirar el reclamo sobre el Esequibo.

Guyana presentó la propuesta de cesión de territorio a Caracas, que nunca le respondió. El para el momento viceministro para América Latina y el Caribe, Rodolfo Sanz, declaró que Venezuela no tenía respuesta a la propuesta del gobierno guyanés de declinar la reclamación.

El historiador Manuel Donís dice: "El reclamo sólo dejará de estar vigente cuando se llegue a una solución consensuada entre las partes o en caso de que Venezuela renuncie oficialmente al Acuerdo de Ginebra”. El documento de 1966 está aún vigente y compromete a las partes a llegar a un arreglo práctico para una solución satisfactoria y definitiva.

El Dato
Venezuela es, desde 2012, el segundo socio comercial de Guyana. El aumento del intercambio de bienes y servicios entre ambos Estados tiene más de seis años; el factor determinante es el acuerdo de Petrocaribe que permite transar energía a cambio de bienes y servicios.