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Católicos mexicanos piden fin a violencia y solución por 43 desaparecidos

La desaparición de los estudiantes conmocionó a México y al mundo / EFE

La desaparición de los estudiantes conmocionó a México y al mundo / EFE

Pidieron por las familias de las víctimas y el pronto esclarecimiento del caso que ha conmovido "no sólo a la sociedad mexicana sino internacionalmente"

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Cientos de católicos recorrieron hoy el centro de la capital mexicana y rezaron por la solución al caso de los 43 estudiantes desaparecidos en el estado de Guerrero, así como para poner fin a la violencia, informó la Archidiócesis de México.

La marcha conmemoró el 87 aniversario del fusilamiento del sacerdote Miguel Agustín Pro, quien fue ejecutado en 1927 por el Gobierno mexicano acusado de participar en actos de sabotaje y terrorismo durante los años de la llamada Guerra Cristera (1926-1929).

"Estamos reunidos en nombre del Padre Pro para pedir a Dios por el fin de la violencia que actualmente azota al país, para pedir por la paz y por las víctimas que han desaparecido a causa de la impunidad del Gobierno", dijo el sacerdote José Luis Gonzalo Rosas, uno de los organizadores y promotor de la canonización de Agustín Pro.

Los creyentes católicos partieron del sitio donde fue fusilado el sacerdote, recorrieron diversos lugares donde pasó sus últimos días y durante el recorrido los "peregrinos hicieron una oración por los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa", dijo Gonzalo.

Asimismo, pidieron por las familias de las víctimas y el pronto esclarecimiento del caso que ha conmovido "no sólo a la sociedad mexicana sino internacionalmente", declaró el sacerdote.

El pasado 26 de septiembre policías municipales de Iguala atacaron a tiros a estudiantes de magisterio y dejaron seis muertos y 25 heridos, mientras que otros 43 permanecen desaparecidos ocho semanas después de los hechos.

Según testimonios de detenidos divulgados por la fiscalía, los 43 jóvenes fueron capturados por orden del entonces alcalde, José Luis Abarca, y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos que los asesinaron e incineraron.

El sacerdote afirmó que pese a la violencia y la prepotencia de las autoridades se debe "velar por los que sufren y aquellos que son víctimas de injusticia y represalias" y para tener leyes justas y dignas que salvaguarden el derecho de toda persona.

El recorrido concluyó con una misa en la iglesia de la Sagrada Familia en la colonia Roma de la capital mexicana.