• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Canciller panameño asegura que tienen la mano tendida para restablecer relaciones

El ministro panameño de Relaciones Exteriores, Francisco Álvarez de Soto / EFE

El ministro panameño de Relaciones Exteriores, Francisco Álvarez de Soto / EFE

"En ningún momento hemos faltado el respeto a ninguna autoridad" venezolana, dijo Álvarez de Soto, quien añadió que "del lado de Venezuela" las autoridades panameñas han recibido "solo falta de respeto y muy poco manejo diplomático", y reiteró que su esfuerzo "es legítimo"

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El canciller panameño, Francisco Álvarez de Soto, aseguro hoy que "Panamá tiene la mano tendida" hacia Venezuela para "restablecer las relaciones diplomáticas" que rompió unilateralmente el presidente venezolano, Nicolás Maduro, alegando injerencia en sus asuntos internos.

"Panamá tiene la mano tendida para restablecer esas relaciones diplomáticas en cualquier momento en la medida que se dé el clima de respeto de Estado a Estado y el nivel de interlocución adecuada", indicó el canciller en entrevista con una cadena de televisión local (TVN-2).

El ministro de Exteriores panameño añadió que el Gobierno de Panamá lamenta "mucho el uso de vocabulario soez y no aceptable en el mundo diplomático y entre Estados" utilizado por Maduro, que llamó "lacayos" de EE UU al presidente Ricardo Martinelli y al propio Álvarez de Soto.

Insistió en que "Panamá no tiene otra intención que mantener las mejores relaciones con Venezuela" y defendió sus gestiones ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para convocar una reunión de cancilleres en la que se tratara la crisis en Venezuela: "Tenemos el derecho de proponer".

"En ningún momento hemos faltado el respeto a ninguna autoridad" venezolana, dijo Álvarez de Soto, quien añadió que "del lado de Venezuela" las autoridades panameñas han recibido "solo falta de respeto y muy poco manejo diplomático", y reiteró que su esfuerzo "es legítimo".

El Consejo Permanente de la OEA aprobó el viernes por mayoría una declaración conjunta en la que reconoce y "respalda" el diálogo iniciado por el Gobierno en Venezuela y pide su continuación, llama al respeto de los derechos humanos y expresa su respeto a la no intervención en los asuntos internos del país.

La convocatoria a la reunión de cancilleres como proponía Panamá no se produjo.

El embajador de Panamá ante la OEA, Arturo Vallarino, opinó entonces que el llamamiento a la solidaridad con Venezuela y a la "continuación" del diálogo "se puede interpretar como una parcialidad hacia el Gobierno" venezolano.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó el sábado que Panamá "respeta la decisión adoptada por los Estados miembros de la OEA", pero que "sin embargo, el Gobierno panameño reafirma su voluntad de continuar apoyando iniciativas que conlleven al proceso de un diálogo nacional amplio e inclusivo de todos los sectores sociales".

El intento de Panamá de convocar una reunión de cancilleres para tratar la crisis en Venezuela ha sido calificado por el Gobierno venezolano como una "injerencia" que provocó esta semana que el presidente Maduro rompiera relaciones diplomáticas y comerciales con el país centroamericano.

Cuatro diplomáticos panameños fueron expulsados de Venezuela.

La Cancillería panameña reconoció el sábado en un comunicado que "luego de grandes esfuerzos" para convocar la reunión de ministros de Exteriores en el marco de la OEA "no hubo acuerdo entre los países miembros al considerar que no era oportuno en este momento convocar una reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores".

El Ministerio de Exteriores panameño aseguró que con su propuesta "solo se buscaba plantear una alternativa para un debate respetuoso sobre ideas e iniciativas que coadyuvasen al diálogo entre los venezolanos".

La Cancillería de Panamá insistió en que ha respetado "el principio de la no intervención de los asuntos internos de otros Estados" y que "nadie puede sugerir que una simple reunión en la OEA, realizada con arreglo a las normas que nuestros propios países han aprobado de manera unánime, sea una injerencia indebida o una forma de intervención".

Las autoridades venezolanas han contabilizado 21 muertes en hechos de violencia ligados a las protestas que desde el 12 de febrero pasado se registran en Venezuela contra el Gobierno.