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CIDH: Mecanismo de control al espionaje de EE UU es ilusorio

La Casa Blanca el 30 de septiembre, víspera del cierre del Gobierno / AFP

La Casa Blanca / AFP

El presidente de EE UU, Barack Obama, ordenó un revisión general de los protocolos de espionaje de su país

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La CIDH alertó este lunes que el espionaje de EE UU se ha vuelto tan masivo que "cualquier forma de control es ilusoria", mientras que el relator especial de la ONU para la Libertad de Opinión y de Expresión, Frank La Rue, afirmó que la vigilancia generalizada de ciudadanos es "una forma de censura".

En una audiencia durante su 149 periodo de sesiones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) analizó las recientes revelaciones sobre espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE UU y el riesgo que representan para la libertad de expresión y la privacidad de los ciudadanos en América.

"El problema es que con un programa de esta envergadura y alcance es evidente que cualquier forma de control se vuelve ilusoria, cuando son decenas de millones de comunicaciones las vigiladas", dijo Felipe González, uno de los siete comisionados de la CIDH.

El presidente de EE UU, Barack Obama, ordenó un revisión general de los protocolos de espionaje de su país, después de que el extécnico de la CIA Edward Snowden divulgara una serie de documentos que revelan tramas de vigilancia masiva de comunicaciones de ciudadanos en todo el mundo, además de las de líderes mundiales.

El relator de la ONU consideró en la audiencia que "no es permisible, desde el punto de vista de los derechos humanos, que quienes trabajan en agencias de inteligencia decidan por sí mismos hasta qué punto van a violar la privacidad".

"Las comunicaciones pueden ser intervenidas, pero con debido proceso. Tiene que haber una orden judicial,tiene que haber una vigilancia del sistema judicial y un monitoreo desde el Congreso", precisó La Rue en declaraciones a periodistas.

"Si se empiezan a perder los controles democráticos, esto se sale del control incluso del Estado y uno nunca sabe qué va a suceder, y se vuelve masivo. Y al ser masivo y sin control, se vuelve intimidatorio, se vuelve una forma de censura", agregó.

Junto a La Rue testificaron en la audiencia dos representantes de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), una organización civil que ha denunciado las prácticas de vigilancia desde que comenzaron a conocerse.

"Si cada país se implicara en un espionaje tan ilimitado como el de la NSA, pronto viviríamos en un mundo en el que no habría refugio para los disidentes, periodistas o defensores de derechos humanos", sentenció Alex Abdo, experto legal de ACLU.

El hecho de que la NSA haya pasado de "un modo de inteligencia selectiva a recolectar todo tipo de datos y después seleccionar" los que pueden ser de interés "tendrá consecuencias para la privacidad, particularmente si lo adoptan otros países", advirtió Abdo.

La relatora para la Libertad de Expresión de la CIDH, Catalina Botero, suscribió esas preocupaciones y subrayó la necesidad de que los controles que establezca el Gobierno estadounidense "puedan proteger la libertad de expresión no solo de nacionales, sino de extranjeros".

En el mismo sentido, La Rue consideró que "hay que defender la universalidad de los derechos de todas las personas del mundo, sin importar su nacionalidad", para no establecer una "ciudadanía de segunda categoría".

La controversia dentro de EE.UU. por los programas de espionaje se ha centrado principalmente en el hecho de que implicaran vigilancia a estadounidenses y no tanto en el espionaje masivo a extranjeros.

"La defensa pública de estos programas por parte del Gobierno estadounidense se ha centrado demasiado en su ley doméstica sobre espionaje, que no protege a los extranjeros. Nunca ha hecho referencia a sus obligaciones bajo legislación internacional", apuntó Abdo.

Los representantes del Gobierno de EE.UU. en la audiencia no respondieron a las preocupaciones de los peticionarios y de la CIDH debido a que, según argumentaron, no tuvieron suficientemente tiempo para preparar la audiencia debido a la paralización temporal del Gobierno durante más de dos semanas este mes.

"Nos comprometemos a responder por escrito en los próximos 30 días a todas las preocupaciones planteadas en esta audiencia", señaló en la audiencia Lawrence Gambino, de la misión de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA).