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Buenos Aires invita a disfrutar del teatro a ciegas

Teatro Colón en Buenos Aires, Argentina / EFE

Teatro Colón en Buenos Aires, Argentina / EFE

En el teatro funciona también una escuela que tiene como objetivo desarrollar la técnica del teatro ciego y brindar trabajo a las personas con deficiencia visual

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Buenos Aires posee el primer y único escenario del mundo donde las historias se narran "a ciegas" y los actores guían al espectador a través de un universo de sabores, olores y sensaciones difíciles de imaginar si no es con los ojos abiertos.

Se trata del Centro Argentino de Teatro Ciego de la capital, donde la oscuridad envuelve la puesta en escena de obras destinadas a despertar los cinco sentidos del público.

"A ciegas gourmet" es un espectáculo musical para los amantes del teatro y de la gastronomía, ya que el espectador puede degustar una suculenta cena, servida en una brocheta para que pueda comerla con las manos en ausencia de luz.

"Cuenta una historia que transcurre en un típico bar porteño de la zona del Abasto. Tiene mucho que ver con la historia de Buenos Aires y por eso vienen muchos turistas a verlo", dijo a Efe Martín Bondone, director y uno de los fundadores del Centro Argentino de Teatro Ciego.

Pero si se quiere viajar a otra época se puede optar por "Luces de libertad", otra de las obras más reconocidas de la ciudad, que está ambientada en 1810, en el contexto histórico de la inminente caída del virreinato del Río de la Plata y la renuncia del virrey Cisneros.

La particularidad es que, a pesar de desarrollarse en el siglo XIX, son importantes personajes argentinos del XX, como el revolucionario Ernesto "Che" Guevara, el expresidente Juan Domingo Perón o el escritor Rodolfo Walsh, entre otros, los que aparecen reflejados, de manera indirecta, en los textos.

"Hay una escena entre Juan Manuel Belgrano, que no se le nombra, y Cornelio Saavedra, y el texto que dice Saavedra es de Juan Domingo Perón y el texto que dice Belgrano es del 'Che' Guevara, pero no se dice que es de ellos, no se los nombra", explica Bondone.

La obra fue escrita en 2010 con motivo del Bicentenario de la Independencia de Argentina, pero, el director del teatro, apuntó que a pesar de las continuas referencias históricas, la gente que llega a descubrir su sentido en su totalidad es muy poca.

"La mayoría se queda con la historia superficial y sin embargo les encanta, pero los pocos que la comprenden la disfrutan aun más", agregó.

El reparto también es diferente a otros, ya que está compuesto por actores videntes e invidentes, "aunque ellos prefieren ser llamados ciegos", remarcó Bondone.

"No se dice 'no vidente', se dice ciego", porque "no vidente es una definición por la negativa y no por una característica", sostuvo.

En el teatro funciona también una escuela que tiene como objetivo desarrollar la técnica del teatro ciego y brindar trabajo a las personas con deficiencia visual.

Una de las clases más concurridas son las de tango a oscuras, que, como todas las actividades de la escuela, son gratis para ciegos y disminuidos visuales.

"Dentro del alumnado hay gente que bailó y quiere vivir la experiencia de bailar de otra forma y gente que nunca bailó y se anima a venir acá, porque cuando a uno no lo ven se desenvuelve de otra forma, lo toman como un empujón para soltarse", dijo a Efe Giuliana Fernández, una de las profesoras.

Fernández señaló que las clases resultan "mucho más fáciles para los que no ven porque están acostumbrados a moverse en la oscuridad".

Según explica Martín Bondone, la escuela surgió como una necesidad de capacitar a los actores, porque, en un principio, no había actores ciegos.

"Las escuelas de teatro por lo general no admiten a personas con discapacidad porque el profesor no esta capacitado para enseñarles", agregó.

El Centro Argentino de Teatro Ciego fue fundado el 4 de julio de 2008 por Martín Bondone y Gerardo Bentatti.

En 2008 había solo una obra, en 2009, tres, en 2010, cuatro y ahora hay diez obras y trabajan casi 70 personas, de las cuales más de la mitad son ciegos.