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Protestas en 100 ciudades pese a rebaja del transporte

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, asistirá a la toma de posesión de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro | Reuters

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff | Reuters

La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, canceló el viaje a Japón previsto para la próxima semana

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Miles y miles de brasileños se volcaron a las calles de unas 100 ciudades del país para exigir servicios públicos de calidad y denunciar los gastos del Mundial de fútbol 2014, pese a una ola generalizada de rebajas del precio del transporte.

La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, canceló el viaje que tenía previsto la semana próxima a Japón debido a la convulsión social que vive el país.

En Salvador de Bahía, la policía disparó gases lacrimógenos y balas de goma contra los manifestantes que estaban concentrados cerca del estadio donde jugaron Nigeria y Uruguay por la Copa Confederaciones.

Miles de personas gritaron: ¡El gigante despertó! y corearon consignas contra Rousseff, contra la homofobia y el racismo.

Otros miles  se concentraron en la Iglesia de la Candelaria, en el centro de Rio de Janeiro, para marchar hacia el estadio Maracaná, donde se enfrentaron España y Tahití.

En Recife, otra sede de la Copa Confederaciones, un ensayo general para el Mundial del año próximo, más de 50.000 personas tomaron las calles.

Algunos sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos, incluido el gobernante Partido de los Trabajadores,  declararon su intención de participar en las marchas.

Las protestas comenzaron exigiendo la revocación del aumento del precio del boleto de autobús, metro y tren, pero rápidamente sumaron otros reclamos y denuncias, como los 15.000 millones de dólares de dinero de los contribuyentes destinados a la Copa Confederaciones y el Mundial 2014.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, expresan su indignación por el aumento del costo de vida y la mala calidad de los servicios, en momentos en que el país, mundialmente famoso por sus programas sociales que sacaron a millones de la pobreza, registra un decepcionante crecimiento económico y una inflación en alza.