• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Las elecciones en Brasil, Bolivia y Uruguay que completarán el mapa político de Suramérica

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Después de Colombia, que definió su futuro político con la reelección de Juan Manuel Santos en una segunda vuelta en junio, solo resta que Brasil, Bolivia y Uruguay elijan a sus presidentes para que el mapa político de América Latina quede completo. Y los comicios podrían traer más de una sorpresa.

En Brasil, la seguridad que tenía Dilma Rousseff para conseguir la reelección se ha puesto en duda ante la irrupción de Marina Silva, la candidata socialista que reemplazó a Eduardo Campos, que falleció hace poco. La mandataria se mantiene como favorita, pero cuatro años de débil crecimiento económico, alta inflación y el hastío ciudadano con la década del Partido de los Trabajadores en el poder, le podrían arruinar sus aspiraciones.

En Bolivia, Evo Morales espera arrasar en los comicios que con seguridad lo llevarán a un tercer período. Lo favorecen una oposición totalmente desarticulada y buenas cifras económicas.

En Uruguay, la popularidad de José "Pepe" Mujica no se ha transferido al candidato de la izquierda: Tabaré Vázquez. Por primera vez en una década, el Frente Amplio está por debajo de 40% de las preferencias. Luis Lacalle, del Partido Nacional, centroderechista, es un serio contrincante.

Estos son los escenarios que afrontarán los tres países en octubre.

 

A Evo Morales no le basta ganar, ahora quiere arrasar

















El presidente de Bolivia no solo quiere la reelección, que le daría un tercer mandato consecutivo (2015-2020), sino que también busca arrasar en las elecciones del 12 de octubre. Y sus posibilidades de conseguirlo son altas. La última encuesta de Ipsos indica que Evo Morales tiene 59% de las preferencias, con una ventaja de 42 puntos sobre su más cercano rival: Samuel Doria Medina, de la Unión Demócrata, con 17%. En 2005 Morales ganó con 54% de los votos; en 2009 con 64%. Ahora va "por el 74%", afirman dirigentes de su campaña.

El apoyo a Morales se ha ido fortaleciendo al igual que la economía. Los buenos precios de las materias primas en el mercado internacional, sobre todo minerales y gas, le han permitido índices de crecimiento de entre 4% y 6%. Hoy el país tiene 15 millardos de dólares de reservas, recursos públicos con los que ninguno de sus antecesores –y quizá ni él mismo– jamás soñó.

“Morales ha ganado votación urbana y de la clase media debido a que viró ostensiblemente su política. Está más aperturista y sectores del empresariado que antes lo rechazaron ahora han empezado a apoyarlo", indica el cientista político Jorge Lazarte.

Lo otro que lo favorece es que sus rivales están completamente desorganizados. "La oposición aún no se pone de acuerdo en qué está en desacuerdo con el gobierno. No está en condiciones de vencer porque no logra demostrar que es capaz de gobernar", agrega Lazarte.

Ahora la oposición a lo que más aspira es a impedir que Morales se adueñe de la mayoría parlamentaria, que le permita un nuevo cambio constitucional para perpetuarse en el poder.

Pese a que la carta magna, promulgada en 2009, establece solo dos mandatos consecutivos, el Tribunal Constitucional respaldó la candidatura del presidente con el argumento de que su primer período (2006-2010) no cuenta para ese cómputo, porque Bolivia fue refundada en 2009. El máximo desafío para Morales en su nuevo mandato será, según Lazarte, "que dure", ya que vienen tiempos difíciles por el desgaste de tantos años en el poder.


Tras remezón político,  no tendría asegurada la reelección

















Luego del obligado reacomodo que experimentó el panorama electoral brasileño tras la trágica muerte del candidato socialista Eduardo Campos, la reelección de la presidente Dilma Rousseff no luce tan segura como hace un mes.

La exsenadora Marina Silva, que tomó el relevo de Campos, se colocó segunda en las preferencias en la última encuesta. Y aunque la diferencia en la intención de voto con la del candidato de la socialdemocracia, Aécio Neves, es solo de un punto (21% contra 20%), Silva es ahora la principal amenaza para la aspiración de la actual mandataria.

Los números de Datafolha muestran que Silva se impondría con 47% de los votos frente a Rousseff, que llegaría a 43% en una segunda vuelta. Una alta fuente del Partido de la Social Democracia Brasileña, el principal partido de oposición, anunció que para asegurar la derrota de Rousseff respaldaría a Silva en una eventual segunda vuelta si Neves no logra el segundo lugar.

Para llegar a esa segunda ronda, Silva tendría que conseguir el apoyo de quienes quieren un cambio en la política y que desean ver al Partido de los Trabajadores, oficialista, fuera de escena tras más de una década en el poder, primero con Lula da Silva y hoy con Rousseff.

"Es razonable pensar que existe una fatiga de material. El Partido de los Trabajadores, que no era un partido como los otros, resultó ser como cualquier otro, con un comportamiento de pandilla", declaró a El Mercurio el analista político Edson Nunes.

Agregó que la muerte de Campos y las protestas sociales, que comenzaron en junio de 2013, "han producido un desencuentro entre el Estado y la sociedad" brasileña. Por eso señala que "aunque todo indica que Dilma ganará, la presidente no tiene asegurada la reelección".

Su principal debilidad es el estancamiento económico de los últimos meses, la inflación acumulada de 6,8, dos puntos más de lo calculado por el gobierno, y el bajo crecimiento para este año, proyectado en 0,8%.

Justamente quienes están disconformes con la política económica de Rousseff, son los que podrían dar su apoyo a Silva. La candidata, una reconocida ambientalista, se ha comprometido a encontrar un equilibrio entre sus ideales activistas y las políticas económicas favorables a los inversionistas.

Hace varios días afirmó que su programa está ideado para ser una "agenda de la sociedad" y no partidaria, y para satisfacer las ansias de cambio que –aseguró– busca 80% de los brasileños.

En tanto, Neves, de la socialdemocracia que lidera el expresidente Fernando Henrique Cardoso, ha centrado su campaña en criticar al gobierno por la situación económica y la "politización" de las instituciones públicas "en detrimento de la meritocracia", así como la violencia y la inseguridad.


La popularidad de José "Pepe" Mujica parece intransferible



Al presidente de Uruguay parece que todos lo quieren o hablan de él fuera del país, tal vez porque el mandatario puso en boca del mundo a esa pequeña nación que se pierde en el mapa de Suramérica.

El derroche de carisma y de popularidad del exguerrillero tupamaro, sin embargo, parece no alcanzar para que el candidato de la izquierda a las próximas elecciones, Tabaré Vásquez, vuelva al poder que dejó en 2010.

Por primera vez en 10 años, el Frente Amplio está por debajo de 40% de intención de voto, según las encuestas, un inédito deterioro para la coalición de izquierda.

Su descenso es atribuido a la irrupción del diputado del Partido Nacional Luis Lacalle Pou, hijo del expresidente Luis Lacalle de Herrera (1990-1995), en el escenario electoral. Desde que en junio ganó las internas de su partido se ha convertido en un serio aspirante presidencial.

"Es muy probable que haya que ir a una segunda vuelta en noviembre. Y en esa ronda el escenario final está abierto, y cualquiera de los dos bloques políticos podría ganar", dijo a El Mercurio Ignacio Zuasnabar, director de Opinión Pública de la encuestadora Equipos Mori. Una segunda vuelta podría ser fatal para la izquierda porque si sus rivales suman fuerzas se aseguran el triunfo.

La caída en el apoyo al Frente Amplio refleja que el capital político de Mujica no es transferible a una coalición ni a un candidato. "Cuando el desempeño del gobierno es bien evaluado, aumentan las probabilidades de continuidad del partido de gobierno. Esto es así en todo el mundo. Pero este efecto es más fuerte en países donde se permite la reelección inmediata. Cuando el candidato es otra persona del mismo partido (como en este caso) la influencia es menor. Las decisiones sobre votar a Vázquez o no dependerán mucho más de la figura de Vázquez y de las propuestas del Frente Amplio, que de la evaluación retrospectiva sobre el desempeño de gobierno de Mujica", señaló Zuasnabar.

La deuda de Mujica

Mujica entregará un país con buenos índices económicos: un crecimiento del PIB calculado en 3,5% en 2013; un PIB per cápita de 16.600 dólares y tasas de desempleo fluctuantes entre 6% y 7%.

Además, durante su gestión, de cinco años, impulsó leyes como la que autorizó el matrimonio homosexual y el mercado de la marihuana. Pero su gobierno no avanzó en tres áreas que él había calificado de prioritarias: educación, seguridad y medioambiente.