• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Convalecencia de Fernández crea incertidumbre

La presidenta argentina, Cristina Fernández, fue fotografiada a su llegada a la clínica Favaloro de Buenos Aires / EFE

La presidenta argentina, Cristina Fernández, fue fotografiada a su llegada a la clínica Favaloro de Buenos Aires / EFE

No hay detalles sobre el tratamiento que recibe la jefa de Estado, si se mantiene en cuidados intensivos o cuánto puede durar su estancia en el hospital

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La presidente de Argentina, Cristina Fernández, evoluciona satisfactoriamente de su operación, aunque no se han desvelado las condiciones de su convalecencia, mientras asume protagonismo su cuestionado vicepresidente, Amado Boudou, en plena campaña para las elecciones legislativas a celebrarse a finales de este mes.

Fernández se recupera sin complicaciones. Comenzó ayer una dieta bajo estricto control médico, según un escueto informe oficial, que no arroja luces sobre los detalles de su recuperación.

“La mandataria está muy bien y les manda un beso a todos los argentinos", apuntó el portavoz de la Casa Rosada, Alfredo Scoccimarro.

El funcionario no admitió preguntas cuando anunció el breve parte médico a las puertas del hospital universitario de la Fundación Favaloro, de Buenos Aires, donde fue intervenida el martes la presidente y donde decenas de simpatizantes recibieron la noticia con aplausos y vítores.

Un día después de la intervención, no hay detalles sobre el tratamiento que recibe la jefa de Estado, si se mantiene en cuidados intensivos, cuánto puede durar su estancia en el hospital o si, como se anunció antes de la operación, debe mantener reposo al menos durante un mes.

La falta de información oficial sobre la enfermedad de la presidente y las circunstancias en que se produjo el traumatismo craneal que derivó en su operación ha disparado las especulaciones sobre su recuperación, en un momento especialmente complejo para el oficialismo, luego del retroceso sufrido en las primarias de agosto, una suerte de ensayo de las legislativas del próximo día 27.

La asunción del vicepresidente Boudou como máxima figura del gobierno en ausencia de Fernández tampoco ayuda al oficialismo. La pésima imagen de Boudou, por su presuntos vínculos con escándalos de corrupción y su frivolidad, se ha convertido en una pesada carga para el kirchnerismo en plena campaña y ha llevado al gobierno a cerrar filas en su defensa para dar una imagen de normalidad y frenar las críticas de la oposición. Se prevé que el papel del vicepresidente se limitará a una representación protocolar mientras que las decisiones del día a día seguirán tomándose en el reducido círculo que rodea a Fernández, integrado, entre otros, por el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, en el cargo desde el inicio de la gestión del fallecido expresidente y esposo de la mandataria, Néstor Kirchner (2003-2007), quien es conocido como el "intérprete de la voz de la jefa".

También Máximo, el primogénito de los Kirchner -que se ha mantenido junto a su madre en el hospital-, estaría en esa llamada "mesa chica" que toma las decisiones de gestión.

La gran incógnita está en la influencia que puede tener la enfermedad de la presidente en el resultado de las elecciones legislativas.