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2014: Año electoral en América Latina

 presidente de Colombia, Juan Manuel Santos | AFP

presidente de Colombia, Juan Manuel Santos | AFP

La izquierda y la derecha vuelven a medir fuerzas en la región

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En 2013 América Latina inició un nuevo ciclo electoral y hasta 2016, 17 países de la región celebrarán comicios presidenciales. Este año le tocará el turno a Costa Rica, El Salvador, Panamá, Colombia, Bolivia, Brasil y Uruguay.

La centroderecha aspira a continuar en el poder en Colombia y Panamá, y en El Salvador buscará recuperarlo aunque podría ganar también la izquierda, que a su vez,  resulta favorita en Brasil y Uruguay, mientras que el Socialismo del Siglo XXI se mantendrá en Bolivia, según las proyecciones del politólogo Daniel Zovatto.

Los candidatos oficialistas son favoritos en Panamá, Colombia, Bolivia, Brasil y Uruguay, mientras que en Costa Rica y El Salvador, que celebrarán sus comicios el 2 de febrero, las elecciones podrían ir a una segunda vuelta si ninguno obtiene suficientes votos en la primera, y cualquiera de los candidatos estrenaría la banda presidencial. De modo que la tendencia mayoritaria es el continuismo, según el experto.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos; Dilma Rousseff, de Brasil; y Evo Morales, mandatario de Bolivia, buscaran la reelección consecutiva, con fortaleza por sus continuas victorias y la debilidad por parte de las oposiciones en sus países. Los expresidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez, y Antonio Saca en El Salvador, buscarán volver al poder, aunque las encuestas dan poca probabilidad para Saca y mucha para Vázquez.

5 de los 7 procesos probablemente tengan que ir a una segunda vuelta. Las 2 excepciones serían Panamá (que no la regula) y Bolivia (donde Morales parece tener la victoria segura), expresó Zovatto.

En Costa Rica las encuestas dan hasta ahora un empate técnico entre los principales contrincantes: Johnny Araya del oficialista de centroizquierda, Partido Liberación Nacional; José María Villalta a la cabeza del izquierdista Frente Amplio y Otto Guevara del partido de centroderecha, Movimiento Libertario, lo que hace difícil prever quiénes pasarán a la segunda vuelta.  En El Salvador el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional buscará mantenerse en el poder a través del exguerrillero Salvador Sánchez Cerén, quien se enfrentará al derechista Norman Quijano, de Alianza Republicana Nacionalista, que busca regresar al mando que tuvo entre 1989 y 2009.

La centroderecha aspira a continuar en el poder en Colombia y Panamá. El 4 de mayo será el turno panameño, donde el partido conservador Cambio Democrático con José Domingo Arias procurará mantenerse al mando frente a la alianza de centroderecha El Pueblo Primero, con la candidatura de Juan Carlos Varela, quedando en tercer lugar Juan Carlos Navarro a la cabeza del socialista Partido Revolucionario Democrático. Y en Colombia el 25 de mayo, con una posible segunda ronda dos semanas después, los ciudadanos podrán votar. En los comicios se espera que Juan Manuel Santos obtenga mayoría en la primera ronda electoral bajo el Partido de la Unidad Nacional y quien someterá a referéndum su negociación de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Su principal rival será Oscar Iván Zuloaga, a quien el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) apoya y puso bajo su partido, Uribe Centro Democrático, como candidato. Los colombianos también podrán votar por las izquierdistas Clara López, del Polo Democrático Alternativo, y Aída Abella, de la Unión Patriótica.

La centroizquierda predominará en Brasil y Uruguay. El 5 de octubre en las elecciones de Brasil, se prevé que la mandataria, Dilma Rousseff, que ha sido favorita en las encuestas podría triunfar en una primera vuelta, y si consigue la reelección, logrará que el Partido de los Trabajadores cumpla 16 años en el poder. Hasta el momento mantiene su popularidad pese a las tensiones sociales de 2013, pero deberá enfrentarse al Partido de la Social Democracia Brasileña, que postula a Aécio Neves, y al Partido Socialista, con Eduardo Campos, exministro del gobierno de Luiz Inázio Lula da Silva, como candidato.  

En Uruguay la izquierda también seguirá presente. Allí se elegirá presidente el 26 de octubre. Antes, el 27 de abril, se celebrarán las primarias. El gubernamental Frente Amplio espera mantenerse en el poder con la vuelta de Tabaré Vázquez, antecesor a José Mujica. Vázquez fue el primer presidente de izquierda en ocupar el cargo. La oposición espera un cambio agitando preocupaciones populares como la educación y la seguridad.  De parte de la centro derecha, el Partido Nacional (Blanco) aventaja en las encuestas al Partido Colorado, pero primero tendrá que definir si su candidato es Jorge Larrañaga o Luis Lacalle Pou, hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995), cuyo gobierno fue identificado con la ola neoliberal latinoamericana de los años 90.

Bolivia se mantendrá en la izquierda más radical e irá a comicios también el 5 de octubre, y a aunque la Constitución de 2009 prohíbe tres gobiernos consecutivos, el Tribunal Constitucional habilitó mediante un fallo en 2013 una nueva candidatura para Morales, al concluir que su primera legislatura no computa porque no llegó a agotarla y que con la reforma de la Carta Magna se refundó el país como un Estado plurinacional. Morales bajo el Movimiento al Socialismo tendrá que enfrentarse a Rubén Costa, del conservador Movimiento Demócrata Social, y Juan del Granado, líder del Movimiento Sin Miedo, quien al inicio del gobierno de Morales fue su aliado desde la alcaldía de La Paz.

De confirmarse mis proyecciones, las siete elecciones presidenciales (más las presidencias de Michelle Bachelet en Chile y Juan Hernández en Honduras que arrancan este año) no aportarán cambios importantes en el balance político regional. De estos nueve presidentes, tres continuarán —Santos, Rousseff y Morales—, dos regresarán —Bachelet y Vázquez— y cuatro estrenarán traje de presidente —Hernández en Honduras, Arias en Panamá, y quienes resulten vencedores en Costa Rica y El Salvador-” expresó Zovatto en su balance de las elecciones de 2014.

“La izquierda moderada seguirá prevaleciendo -Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay-, el Socialismo del Siglo XXI se mantendrá en Bolivia -además de Ecuador y Venezuela-, pero sin expandirse. La centroderecha sólo estará presente en Colombia y Paraguay”, explica Zovatto.
El politólogo prevé que en América del Sur, no se presentarán caras nuevas pero en América Central los nuevos gobernantes podrían llegar a ser incluso cuatro, aunque en esos países se trataría de representantes de partidos ya en el poder. Zovatto considera que la centroderecha seguirá vigente en Guatemala, Honduras y Panamá, y está por verse qué sucederá con las elecciones en Costa Rica y El Salvador, mientras que en Nicaragua, la aprobación de la reelección indefinida, destinada a garantizar la continuidad del presidente Ortega (también del Socialismo del Siglo XXI), fortalecerá aún más los rasgos autoritarios del régimen y tensionará el clima político.

Venezuela busca tender dominio en El Salvador
 
La oposición salvadoreña ha denunciado que el candidato del El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional recibe financiamiento del gobierno de Nicolás Maduro, mediante los ingresos petroleros para así lograr expander su dominio político a ese país. También considera que Venezuela ayuda económicamente a la candidatura de Antonio Saca, que fue el anterior presidente como candidato de Alianza Republicana Nacionalista, con el fin de dividir el electorado de este partido y facilitar la elección Sánchez Cerén.

“A diferencia de Mauricio Funes, quien era un independiente que se unió a El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y tuvo algunas diferencias con éste, Sánchez Cerén es un candidato más ideológico y partidista, lo que podría significar un acercamiento de las relaciones entre Venezuela y El Salvador, y como consecuencia una posible entrada al Alba de ese país”, expresó la internacionalista María Teresa Romero.
Cuando ganó Funes en 2009, una de las principales diferencias que tuvo con el Frente fue que se ubicó un año más tarde del lado del presidente de Estados Unidos, Barack Obama y así no siguió el deseo del partido al que se había aliado, de incorporarse al Alba. Incluso invitó a los países miembros de esa organización a flexibilizar su postura.

El escenario ahora ha cambiado, y con la radicalización del socialismo del siglo XXI en Venezuela y la posible victoria de Sánchez Cerén, se abre la oportunidad de que El Salvador por fin pase a formar parte del la alianza.