• Caracas (Venezuela)

Moisés Rendón

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La turbulenta economía venezolana necesita dolarización

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Venezuela tiene la tasa de inflación más alta del mundo, con una tasa anual calculada de hasta 700% hasta el pasado octubre. La economía venezolana también se va a contraer con la tasa más alta del mundo –10%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI)–. Con una alta inflación y una economía en contracción, Venezuela enfrenta una de las peores crisis económicas en el mundo, y una solución se necesita con urgencia.

El bolívar, la moneda de Venezuela, ha perdido su credibilidad entre los venezolanos, y se ve con mucho menos respeto en el extranjero. Una alternativa es necesaria para restablecer la economía venezolana, mejorar la confianza, y proporcionar una reserva de valor confiable. Dolarizar la economía venezolana es una atractiva posibilidad.

El actual gobierno venezolano es uno de los peores en el mundo cuando se trata de gestión económica y monetaria. Steve Hanke, un profesor de la Universidad John Hopkins y analista del Instituto de Cato, elabora cada año el Índice de Miseria (vea imagen) –un indicador económico que toma en cuenta la inflación, las tasas de préstamos, las tasas de desempleo, y el producto interno bruto (PIB) de cada año por habitante–. El estudio asume que mientras haya una mayor tasa de desempleo y una mayor inflación, se generan costos económicos y sociales en el país. El Índice de Miseria se utiliza para construir un ranking de 108 países. En 2014, Venezuela ocupa el primer lugar en el mundo con un índice de 106,03, considerablemente más alto que el próximo peor país en la lista de América Latina.

 

Ranking de Índice de Miseria en Latinoamérica 2014

 

Ranking

(De peor a mejor)

 

País

 

Miseria

 

Factor de mayor contribución

1

Venezuela

106,03

Inflación

2

Argentina

68

Tasa de interés

3

Brasil

42,79

Tasa de interés

4

Uruguay

28,37

Tasa de interés

5

Honduras

28,07

Tasa de interés

6

República Dominicana

27,98

Desempleo

7

Paraguay

27,01

Tasa de interés

8

Costa Rica

26,87

Tasa de interés

9

Nicaragua

25,06

Tasa de interés

10

Guatemala

21,21

Tasa de interés

11

Perú

20,09

Tasa de interés

12

Colombia

19,61

Tasa de interés

13

Bolivia

18,38

Tasa de interés

14

Chile

14,42

Tasa de interés

15

Ecuador

13,72

Tasa de interés

16

El Salvador

12,56

Tasa de interés

17

México

10,5

Desempleo

18

Panamá

9,39

Tasa de interés

 

Fuente: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, The Economist Intelligence Unit, y cálculos hechos por el Prof. Steve H. Hanke de la Universidad Johns Hopkins.

Metodología: Índice de Miseria: Tasa de inflación (al fin del año) + tasas de Interés + tasa de desempleo - la tasa de crecimiento per cápita del PIB.

 

Una de las principales causas de la miseria de Venezuela es su sistema bizantino de control de cambio. En una economía normal, usted sabría cuántos bolívares necesita para comprar un dólar estadounidense, con tan solo usar Internet o leer el periódico. En Venezuela, el tipo de cambio depende en qué productos quieras adquirir con esos dólares, qué tan bien conectado estés, y hasta el día de la semana.

De hecho, la Ley sobre el Régimen Cambiario publicada en febrero de 2014 estableció un sistema de tipos de cambios múltiples, creando tres tipos de cambios oficiales, además del dólar libre. El gobierno de Venezuela vende dólares a 6,30, 13,50 y 199,96 bolívares por dólar estadounidense. Las primeras 2 tasas preferenciales se utilizan para las importaciones de bienes prioritarios autorizadas por el gobierno, incluyendo alimentos, medicinas y piezas de automóviles. La tercera tasa es para cualquier solicitante que no reciba autorización para comprar dólares a las primeras dos tasas preferenciales.

 Link: http://bit.ly/20S4ic5

El bolívar se ha devaluado bruscamente desde la muerte del presidente Chávez en marzo de 2013, valorándose desde 21 bolívares por dólar a 820 por dólar al mes de octubre del presente año

Las tasas “preferenciales”, 6,3 y 13.,5 bolívares por 1 dólar, están muy lejos de la realidad. La tasa de cambio actual del mercado negro (y eso significa el precio que alguien está dispuesto a pagar, no lo que el gobierno dice que debería ser) es de aproximadamente 800 bolívares por 1 dólar estadounidense. En una economía que exporta poco, además de petróleo, e importa casi todo lo demás (incluyendo más de 70% de los alimentos consumidos), el tipo de cambio es un factor crucial en el mercado nacional. A pesar de que el gobierno aumentó el salario mínimo en más de 60% durante 2015 solamente (desde 5.622 bolívares en febrero a 9.648 bolívares en noviembre), todavía equivale a menos de 15 dólares estadounidenses por mes. Un par de zapatos atléticos puede costar casi la mitad del salario mínimo mensual, o 4.400 bolívares.

Adoptar el dólar es una posible solución a los problemas que ocasiona la inestable moneda de Venezuela. Otras economías de la región, como Ecuador, Panamá y El Salvador son ejemplos prometedores:

  • Panamá dolarizó su economía en 1904 y ha sido uno de los países con mejores resultados en los últimos años en América Latina (véase el Índice de Miseria). En 2014, el crecimiento económico en América Latina y el Caribe fue un mediocre 0,8%. En contraste, la tasa de crecimiento de Panamá fue de 6,2%. Todos los principales destinos de inversión extranjera directa (IED) en la región experimentaron declives en inversión extranjera en 2014, a excepción de Panamá.
  • Del mismo modo, el relativo éxito de Ecuador se ha debido en parte a su dolarización en el año 2000. En ese entonces, Ecuador no pudo mantener el valor de su moneda, el sucre. El sucre ecuatoriano pasó a venderse en 6.825 por dólar a finales de 1998 a 28.000 por dólar la primera semana de enero de 2000. Actualmente, la dolarización en Ecuador sigue siendo muy popular (con una aprobación de alrededor de 85%), y además funge como una camisa de fuerza para las políticas populistas del presidente Correa.
  • Del mismo modo, El Salvador ha disfrutado de una economía más fuerte con tasas de crecimiento favorables desde su dolarización en el año 2001, según el Banco Mundial. Sin embargo, El Salvador sigue experimentando muchos desafíos. El crimen y la violencia amenazan el desarrollo social y el crecimiento económico del país, afectando negativamente la calidad de vida de sus ciudadanos.

La dolarización no solucionará mágicamente los problemas de Venezuela, ni tampoco es el sistema monetario ideal. La dolarización significaría una pérdida de flexibilidad en la política monetaria sin un banco central para actuar como “prestamista de último recurso”; en cambio, Venezuela dependería de bancos extranjeros. Sin embargo, al dolarizar la economía venezolana, los venezolanos tendrán la libertad de usar un medio estable de pago para productos y servicios. Al no contar con un banco central, la dolarización trasladaría el poder de instituciones gubernamentales burocráticas y corruptas, a los actores del mercado, a saber, los comerciantes y los consumidores.

Una moneda estable –como lo es el dólar estadounidense– no garantiza una economía próspera. Pero una moneda poco saludable casi seguro garantiza un sistema disfuncional. Los venezolanos han perdido casi toda la confianza en el bolívar. El dólar estadounidense es aceptado internacionalmente, y además de conservar su valor, es mucho menos volátil que su homólogo venezolano. La dolarización liberaría el mercado, al permitirle a la gente comprar y vender productos y servicios con un medio estable de pago. Esto a su vez, liberaría a los ciudadanos venezolanos de la espiral económica creada por el gobierno, beneficiando a todos por igual.

 

*Abogado de la Universidad Católica Andrés Bello y máster en Negocios Internacionales y Derecho Económico de la Universidad de Georgetown.

Actualmente es investigador en el departamento de Prosperidad y Desarrollo del Instituto de Políticas Públicas con sede en Washington, Center for Strategic & International Studies (CSIS).