• Caracas (Venezuela)

Mitzy Capriles de Ledezma

Al instante

Estrategia madurista

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Para inventar excusas son los mejores. En  su infinita imaginación, no hay quien les gane. Además, son cínicos e inescrupulosos. No vacilan al pretender justificar lo injustificable. Siempre tienen a mano un absurdo y rebuscado argumento para señalar a un “culpable” de sus propios desaciertos, y se valen de la amplia red de medios para propagar sus mentiras con la idea premeditada de convertirlas en verdades, repitiendo el guion con espeluznante frialdad.

Si la gente protesta porque no hay agua en su comunidad, la solución del gobierno no es enviarles camiones cisternas para mitigar la sed. Lo que mandan de inmediato es un piquete de policías y agentes secretos que, lista en mano con los nombres suministrados por los llamados “patriotas cooperantes”,  (léase sapos) van directamente a las casas de los calificados como agitadores. Y listo, se los llevan presos por contrarrevolucionarios. ¡Ustedes –les gritan– son enemigos del gobierno!, mientras esposados los empujan a las jaulas, siendo acusados de desestabilizadores. Pareciera un delito preguntar por qué no se construyeron las nuevas etapas del embalse Tuy lV.

Mientras tanto, Nicolás Maduro propone hacer aquelarres, bailando en torno a una fogata para invocar los espíritus capaces de hacer que la lluvia aparezca y llene la represa del Guri. Es la forma que ingenian para enfrentar el mal de los promotores de la “guerra económica”, que a su vez se valen –pensará Maduro– de fórmulas malignas preparadas en el Pentágono. Pero piensan también que los brebajes que reciben de La Habana son más poderosos, y por eso las sesiones santeras del changó que hacen en el BCV para tratar de contener la inflación y la devaluación de nuestra moneda.

Como es de esperarse, la sangre de los gatos negros y gallos, vertida en esos rituales, no se traduce en controles efectivos, más bien la cosa empeora. Y al que pregunte por el destino de los miles de millones de dólares dispuestos para ¿inversiones? en el sector eléctrico “que le peguen un corrientazo para que deje de hablar sandeces”. Y si quieren ver resultados –sugiere a gritos Maduro– “que vayan a Cuba y a Nicaragua para que vean todo lo que hemos hecho en tendidos eléctricos y plantas termoeléctricas”.

La sala situacional de Miraflores, concluye que los venezolanos ven mucha televisión, y ahora como no se consigue fácilmente el gas, preparan sus alimentos en cocinas eléctricas. Además se bañan con agua caliente, ¡eso es un lujo burgués! Y como los zulianos se ufanan de ser hijos de la “Tierra del Sol Amada”, es un contrasentido que se la pasen con el aire acondicionado encendido. La solución que ofrecen es trabajar menos y comer menos. Por eso la escasez debe ser una estrategia orientada a disminuir el uso de aparatos eléctricos y a bañarse con taparas, de esa manera hay un ahorro doble: en agua y luz.