• Caracas (Venezuela)

Mitzy Capriles de Ledezma

Al instante

Autofraude

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La realidad que caracteriza a nuestro país no la podrán modificar con espejismos. No valen trucos publicitarios, ni artimañas guerreristas de última hora, como esos escenarios de divertimento, primero con Guyana y horas después con el espectáculo dantesco de ver a efectivos militares venezolanos sacando a empujones a miles de gentes pobres, que solo podían cargar con sus escasas pertenencias y su muchachito a cuestas. Me refiero a la confrontación provocada en la frontera colombo-venezolana.

El fracaso del régimen es estruendoso. Se les acabó el tiempo y la botija está más que vacía, raspada. No da para más. Lo último a que apelan es al respiro de los préstamos que no remediarán la tragedia de la carencia de comida ni de medicinas. Eso lo saben todos los jerarcas que andan como sonámbulos en medio de la peor calamidad gubernamental que se haya vivido en la historia de nuestro país. Están reprobados, no tienen apoyo, perdieron la poca confianza que les quedaba en los sentimientos de los afectos al “comandante eterno”, simplemente porque ellos tropiezan también con esa dura realidad de inseguridad, porque igualmente saben de las bandas que atracan, roban, secuestran y matan en medio de la impunidad que ahora a fuerza de “plomo y más plomo” quieren taparear, después de que permitieron que operara a sus anchas cuanto grupo armado se cubría con las falsas banderas de la revolución.

Este régimen fracasó, no tiene remedio, no saldrá del hueco donde se hundieron porque manejaron muy mal sus oportunidades, porque abusaron del poder, porque se sintieron que estaban por encima de Dios, y les dieron la espalda a los pobres que ahora pagan con creces la escasez de víveres y medicinas, y hasta con sus propias vidas, porque aquí el hampa no tiene miramientos a la hora de disparar.

La ciudadanía espera, pacientemente, sin morder anzuelos, sin caer en provocaciones, espera y aguanta porque sabe que el día está más cerca que ayer, ese día es el 6 de diciembre. Los venezolanos votaremos masivamente, no habrá trampa que valga, los testigos defenderán como la madre a su hijo cada voto emitido.

Por más real devaluado que repartan, por más propaganda engañosa que transmitan, por más miedo que traten de infundir, la ciudadanía está definitivamente resuelta. La verdad de ese día 6 ya se sabe: es imposible perder, solo un autofraude les haría el milagro a los fracasados.