• Caracas (Venezuela)

Mirla Alcibíades

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Mirla Alcibíades

Escritoras del estado Falcón

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La tendencia general que se ha cultivado al tratar los inicios de la escritura femenina en el estado Falcón, es la de fijar esos comienzos a finales del siglo XIX. De manera automática, se sostiene que las sociedades Alegría y Armonía así como sus sendas revistas Flores y Letras y Armonía Literaria, ambas de 1891, fueron los escenarios que dieron a conocer a las que serían las primeras escritoras de ese estado. Como es sabido, dentro de aquel grupo de autoras ha ganado reconocimiento Polita de Lima. Esta última en el campo poético y Virginia Gil de Hermoso en el de la narrativa, han sido nombres que permanecen en la conciencia de quienes nos ocupamos de estos asuntos.

En menor medida se ha mencionado a Juana Zárraga de Pilón. Y es que esta intelectual lleva el peso de haber producido la casi totalidad de su obra en España. Esta razón, sin duda, ha influido para que los esfuerzos por acercarnos a sus escritos se hayan visto disminuidos. Es mi opinión que ella tendría que sumarse al catálogo de nuestras intelectuales decimonónicas. Sostengo lo dicho por cuanto no se oculta que su universo referencial fue la patria que había dejado atrás siendo muy niña, cuando la opción política de su familia los llevó a emigrar de Venezuela en 1822 con destino a España. Después de esta fecha que proporciono, podemos advertir que su dedicación a las letras se produjo décadas antes de De Lima y Gil de Hermoso.

Sin embargo, no son esos los nombres que quiero destacar el día de hoy. En esta jornada me inclino a privilegiar a Luisa Garcés. No obstante, al invocar tal onomástico comienzo por acotar que se trata de una identidad duplicada. Vale decir, hablo de dos escritoras que llevaron el mismo registro de bautismo. Veamos.

En efecto, hace algunos años, y mientras revisaba un periódico de Coro datado en 1883 topé con una noticia sobre unos versos que habían aparecido en 1843, año en el cual se conoció El Observador, primer periódico de aquella ciudad. El poema se titulaba "A la imprenta" y estaba firmado por Luisa Garcés. Me permito observar que las rimas fueron concebidas en ocasión de inaugurarse el arte de impresión en ese estado.

También de Luisa Garcés leemos “A los manes de la señorita Josefa Garcez Manzano. Que falleció el 30 de Julio del presente año” en un periódico caraqueño de 1846. Resulta obvio suponer que los parentescos familiares movieron a la firmante cuando concibió aquel escrito. Además de las dos composiciones rimadas que menciono, conozco una tercera que tituló "Canción". Esta falconiana dedicada a las letras es identificada de tres maneras. En algún momento se la menciona como Luisa Garcés (o Garcéz, según firmaba otras veces); por esos mismos años se la reconoce como Luisa Garcés Rosillo y, para aumentar las confusiones, un tercer nombre que se le atribuye es Luisa Garcés de Rosillo. Asunto para dirimir en el futuro, sin dudas.

Pero no fue la única Luisa Garcés que cultivó aficiones literarias. A finales de siglo era pública la identidad de otra Luisa, esta vez agregaba el Garcés de Navarrete. Era hija del coronel Facundo Garcés, quien tuvo protagonismo durante la guerra de Independencia. A través de la prensa, esta Luisa Garcés dio a conocer su nombre, gracias a las vinculaciones que mantuvo con esos medios impresos, pues era esposa del periodista Pedro I. Navarrete, fundador de Lampos Corianos.

Llegados a este punto, puedo sostener que hubo una Luisa Garcés que escribió y publicó en los primeros años de la república (básicamente en la década del 40). Después de esos años le he perdido la pista. Parece ser la misma Luisa Garcés que añadía Rosillo o de Rosillo al apellido paterno. Fue elogiada por los escritores de su tiempo, al punto que el poeta marabino Manuel María Bermúdez Ávila le dedicó unos versos.

También estuvo Luisa Garcés de Navarrete. De esta mujer no he ubicado producción poética, tal como lo hizo su predecesora, mas sí una reflexión en prosa en tono ensayístico. Esta última Luisa nació en Coro, al contrario de la primera a quien se identifica como nacida en Paraguaná. Es casi seguro que pertenecían a la misma familia pero, lamentablemente, los estudios que se han dedicado al linaje de los Garcés silencia a ambas.

Para cerrar estas notas, queda esperar por una estudiosa o un conocedor de estos temas que aporte datos más puntuales dirigidos a ahondar en los aportes que estas Luisas legaron a las letras y a la cultura de su región y, desde luego, de Venezuela.