• Caracas (Venezuela)

Miguel Ángel Cardozo

Al instante

Desde lo profundo del abismo

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Como reseña El Nacional (http://www.el-nacional.com/economia/Pobreza-hogares-subio-contraccion-ingreso_0_742125966.html), la edición 2015 de la Encuesta de Condiciones de Vida en el país, la segunda realizada por tres de las principales universidades nacionales, a saber, la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Central de Venezuela y la Universidad Simón Bolívar, traduce a espeluznantes cifras lo que el ciudadano de a pie padece aquí a diario: 73% de los hogares y 76% de los venezolanos son hoy pobres.

Es decir, la cantidad de nuevas familias y personas que de la totalidad en Venezuela pasaron a tal condición en solo un año –evite Dios otro por el mismo camino– fue equivalente a 24,6% y 23,4%, respectivamente, convirtiéndose así la nación en la más pobre –o una de las más pobres– de la región si se toman en cuenta los datos proporcionados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe en el informe Panorama social de América Latina 2014 (http://repositorio.cepal.org/handle/11362/37626).

Sin duda, algo que no da motivos para celebrar o para decir “te lo dije”; algo que, lejos de hacer sentir un “fresquito” a quienes –como el autor de esta columna– desde hace años vienen advirtiendo sobre lo que realmente aguarda al final del arcoíris socialista, conmociona las fibras del alma por las decenas de millones de historias de sufrimiento que subyacen tras unas cifras ya de por sí impactantes.

¡Cuántas madres angustiadas frente a una mesa vacía! ¡Cuántas posibilidades de mañana destruidas por el hambre de los niños del presente! ¡Cuánta humillación por una dependencia de la que solo se obtienen ocasionales migajas!

Difícil es creer que las aspiraciones de la mayoría de los venezolanos no vayan más allá de la idea de una existencia de privaciones dedicada a la temerosa y reverente contemplación de una pérfida mirada, por lo que es momento de apartar los recelos y estrechar abajo la mano de la unidad para iniciar el arduo ascenso desde lo profundo del abismo al que esta sociedad fue arrojada.

 

@MiguelCardozoM