• Caracas (Venezuela)

Miguel Ángel Cardozo

Al instante

Muy preocupante

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Los jerarcas de los regímenes socialistas de la región, buena parte de estos en jaque gracias a millones de ciudadanos que no están dispuestos a tolerar irrespetos y tropelías, al fin se están mostrando tal cual son, esto es, adversos a esa esencia profundamente democrática de sus pueblos que la firme oposición a sus hegemónicos proyectos ha hecho patente.

Es justamente como resultado de esa firme oposición que ha acabado por aflorar la hasta ahora disimulada ruindad del puñado de bandidos que pretenden abusar de manera indefinida de un malentendido poder para seguir disfrutando de inmerecidos privilegios, incluso si ello implica someter a los rigores de la opresión y de la miseria a sociedades enteras.

Afortunadamente, en la mayoría de los países latinoamericanos caídos en comunista desgracia esas pretensiones no pasarán de un vano deseo porque sus propios ciudadanos, con resolución y de forma oportuna, impidieron la destrucción de la institucionalidad garante de la obediencia a los mandatos emanados de su soberana voluntad, por lo que no sorprende el que oscuros personajes como Dilma Rousseff o Evo Morales ya tengan sus días contados dentro de la escena política continental.

Ese mismo tipo de institucionalidad, como la que está permitiendo un pacífico cambio de sistema político y económico en Argentina, es la que urge restablecer en Venezuela, aunque cabe preguntarse si tal prodigio será posible sin un pueblo en la calle que, de un modo también pacífico, respalde las acciones que desde el Poder Legislativo se acometan para desmantelar el perverso tinglado pseudoinstitucional que hoy está al servicio de una cruel tiranía y sustituirlo por un auténtico Estado de derecho.

La respuesta es obvia, pero igual lo es esa suerte de estado de negación en que se pretende seguir viviendo dentro de la nación y que conduce a cifrar esperanzas en falsas creencias como aquella suposición de que la intervención pontificia o la de algún ente como la Organización de Estados Americanos será suficiente para ponerle punto final a esta historia de horror.

Muy preocupante.

@MiguelCardozoM