• Caracas (Venezuela)

Miguel Ángel Cardozo

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Las actitudes asumidas por los miembros de la derrotada cúpula del deslegitimado régimen venezolano desde que se conocieron los resultados de los comicios parlamentarios del pasado 6 de diciembre no son, en realidad, sorpresivas, máxime porque, como se ha repetido tantas veces, tiempo ha que quedó evidenciado el patológico odio hacia los venezolanos que los mueve.

Claro que, aunque predecible, no deja de ser preocupante la pertinacia con la que ellos pretenden mantener un deplorable comportamiento y, en contra de la voluntad y de los intereses de la sociedad venezolana, seguir convirtiendo en acciones de “gobierno” sus dañinos devaneos; acciones frente a las que el nuevo Parlamento debe imponer los mandatos del pueblo de Venezuela, haciendo valer para ello su legítima autoridad con el apoyo de la mayoría que les ha otorgado un enorme poder y con el respaldo de la Constitución que el decadente pero muy arrogante oficialismo escarlata intenta desconocer.

Los muchos jerarcas del régimen, entre insultos y amenazas, ya han dejado entrever que harán todo lo que puedan por obstaculizar el trabajo que en pro de los venezolanos emprenda dicho Parlamento, por lo que el 2016, además de un año de agobiantes dificultades económicas, se vislumbra como tiempo de extrema pugnacidad, constituyendo esto motivo suficiente para que la mencionada mayoría del país, como unidad consolidada, de manera pacífica y a través de mecanismos constitucionales, comience a impulsar por conducto del Poder Legislativo lo que no pocos conciben como necesarios cambios en el Ejecutivo, a la par, por supuesto, de las también urgentes transformaciones en los demás poderes públicos y en el marco jurídico nacional.

Después de las recientes manifestaciones de la inquina del nefando grupúsculo que ha conducido a la nación a la peor de las debacles que ha tenido que afrontar en toda su historia republicana, es claro que la sociedad venezolana no podrá alcanzar siquiera niveles mínimos de bienestar mientras aquel siga utilizando en su contra el poder y las riquezas que solo a esta pertenecen, por lo que es momento de empezar a despojarlos de todo lo que han usurpado a un alto costo para el país.

 

@MiguelCardozoM