• Caracas (Venezuela)

Miguel Ángel Cardozo

Al instante

Crisis, familia y respeto a la vida en Venezuela

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Al enterarse a través de las redes sociales de la delicada situación de los niños con cáncer del Hospital J. M. de los Ríos, quienes no reciben tratamiento desde hace más de quince días por falta de medicamentos e insumos, mi mamá no pudo contener el llanto. Luego, en una conversación a propósito de eso y de los recientes asesinatos que han ocurrido en el país, ella me dijo que más grave incluso que la escasez de alimentos y medicinas es la generalizada pérdida del respeto a la vida humana.

Sin duda, mi mamá tiene toda la razón, porque el progresivo desleimiento de ese valor a lo largo de los últimos tres lustros es lo que ha dado lugar a este dantesco escenario de afianzamiento de una suerte de cultura de la muerte que se pone de relieve tanto en las sádicas y sangrientas actuaciones cotidianas del hampa como en la inacción gubernamental ante estas y el cada vez más acelerado deterioro de las condiciones de vida de la población venezolana.

En ese sentido, es erróneo concebir la actual crisis como un mero efecto de malas políticas económicas por cuanto subyace tras aquella una descomposición social e institucional que, al destruir contrapesos como el de la ética, el de la consciencia ciudadana o el de una justicia transparente y oportuna, ha inclinado la balanza de los intereses en juego a favor –por ahora– de los que menoscaban el bienestar de la mayoría.

Quiere decir esto que, además del necesario y urgente cambio de rumbo económico, hará falta acometer la compleja tarea de reconstruir esos contrapesos para el logro de una efectiva gestión pública, altos niveles de seguridad personal y jurídica, y una convivencia social fundamentada en la armonización de la legítima búsqueda del bien personal con la del bien común.

Pero ello dependerá de la consecución de algo que se ha repetido hasta la saciedad pero sobre lo que, al parecer, no se ha reflexionado y discutido lo suficiente: el rescate de la noción de “familia” como fuente de valores generadores de ciudadanía y desarrollo.

Quien se pregunte qué tiene que ver esto con el cercenamiento de libertades fundamentales en el país, con la existencia en este de presos políticos, con el indebido manejo y apropiación de los fondos y bienes públicos de la nación por parte de un puñado de inescrupulosos, con el asesinato de una señora octogenaria o con el del padre de una figura pública, con la salvaje golpiza propinada a un ejemplar conciudadano como Gilberto Correa o con la inefable situación de los niños con cáncer, podría hallar su respuesta contestando otra: ¿se habría llegado a este estado de cosas si en el seno de buena parte de las familias venezolanas no se hubiese alentado lo que, consciente o inconscientemente, en efecto se propicio por años, esto es, la viveza criolla, innumerables formas de corrupción y una enfermiza búsqueda del poder por el poder mismo?

Sea lo que fuere, la tan trillada frase “la familia es el núcleo de la sociedad” debe cobrar hoy nuevos sentidos, sobre todo ante la proliferación de auténticas y viles mafias familiares que pretenden arrogarse la potestad de decidir sobre la vida y la muerte de millones de venezolanos.

Debe, en definitiva, cobrar esos nuevos sentidos dado que la superación de la actual crisis únicamente será posible si se convierte a la familia en el principal promotor de ese valor del respeto a la vida humana y muchos otros, sin lo que no solo se seguirá extendiendo el fenómeno del “pranato” y el de una extremadamente aviesa criminalidad, sino que se multiplicarán los perjudiciales politiqueros, los prostituidos jueces, los militares y policías que hacen la vista gorda ante los más terribles delitos a cambio de prebendas de diversa índole, y despreciables venezolanos de todos los ámbitos –como el empresarial, el académico, el artístico, el deportivo, el periodístico y tantos otros– dispuestos a ponerle precio a su conciencia y al futuro de las próximas generaciones.

@MiguelCardozoM