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Todo empezó con Giovanni Cecotto

Giovanni Cecotto atesora los logros de la familia / Henry Delgado

Giovanni Cecotto atesora los logros de la familia / Henry Delgado

El ex piloto asegura que el amor y la pasión por el motociclismo y el automovilismo corren por las venas de la familia

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El apellido Cecotto es sinónimo de deportes a motor, motociclismo y automovilismo específicamente, y es que el amor por dichas disciplinas parece ser una molécula más del ADN de esta familia. En la actualidad pensamos en Johnny Amadeus, piloto de la GP2 Series, y si vamos un poco más atrás en el tiempo recordamos a su padre Johnny Alberto, que tuvo una prominente carrera en las motos y hasta participó en Fórmula Uno. Pero la historia comenzó muchísimo antes con Giovanni, abuelo del primero y papá del segundo.

Huyendo de una Italia en crisis a causa de la segunda guerra mundial, Giovanni llegó a Venezuela en 1950, durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y el paisaje que vio mientras subía de La Guaira a Caracas no le agradó.

“También tuve la posibilidad de ir a Australia, pero allá se habla inglés, que nunca me ha gustado, y se dan las cuatro estaciones como en Europa. En cambio aquí es verano todo el año y hablan español que es fácil aprenderlo. Cuando llegué vi unos ranchitos en la montaña y pensé: ‘Trabajo para pagar el préstamo del viaje y me regreso’. Pero no fue sino hasta la caída de Pérez Jiménez que vendí todo para regresar a Italia, y estuve casi de paseo porque en menos de un año estaba volviendo a Venezuela”, comentó el ex piloto de 88 años de edad.

Aunque desde que llegó al país se dedicó a la mecánica automotriz, su gran amor siempre han sido las motos, por lo que se animó a correr y en 1956, el mismo año en que nació Johnny, se coronó campeón nacional categoría 500 cc de mecánica nacional, luego se cambió a los carros y finalmente la falta de patrocinio y algunos accidente lo llevaron a tomar la decisión de retirarse.

“Una vez bajando a La Guaira con unos amigos que también competían, tuvimos una caída muy fuerte y uno de los que andaban conmigo falleció, allí decidí dejar las motos. Al tiempo empecé a correr en carros por dos o tres años, en la categoría 2 litros con un Volkswagen que modifiqué. Hasta que tuve un accidente durante unas pruebas en San Carlos y decidí dejarlo definitivamente porque esta actividad es muy cara, no tenía patrocinantes y todo lo que ganaba lo gastaba en las carreras así que me dije a mí mismo, ‘deja de correr para reunir alguna locha’”, relató.

Descendencia. De Johnny Alberto, Giovanni asegura que nació con el “veneno de los motores” en las venas y con una pasión inmensa por los carros y las motos: “Cuando tenía mi taller en San José del Sur, tuve que mandar a hacer una braguita de mecánico a la medida de él, que tendría unos 8 años, porque siempre quería estar metido en los carros ayudándome. A esa misma edad le regalé una moto chiquita y siempre llegaba un fiscal de transito al taller reclamando porque el niño se iba a pasear por la calle en la motico. Otra vez se escapó del colegio que quedaba también en San José y se fue hasta El Limón en Maracay para verme correr en una competencia”.

Consciente de los peligros de las motos, Giovanni quería que su hijo esperara hasta los 18 años para iniciarse en las carreras y le ofreció comprarle un carro para correr, pero Johnny insistía en andar en moto y con 16 años comenzó a labrar el camino de campeón.

A partir de aquí, la historia de Johnny es más conocida. Campeón nacional en los años 1973 y 1974, campeón mundial en 1975 (con 19 años, el más joven de la historia) y 1977, piloto de Fórmula Uno en 1983 y 1984, y varios campeonatos en Gran Turismo.

“Sentí algo de miedo cuando él decidió competir en moto, pero uno lleva en la sangre ese veneno y no puede dejar de hacerlo. Claro que me hubiera gustado que se dedicara a otra cosa, pero él tenía la misma pasión que tuve yo, por eso siempre lo apoyé”, aseguró.

Entre los episodios que Giovanni más recuerda, están la primera carrera de Johnny en 1972, al mando de una Honda 750 cc en Barquisimeto, donde iba en los primeros lugares pero se cayó, y la primera victoria que fue en categoría 350 cc, en la pista de San Carlos.

“También recuerdo el recibimiento en Venezuela después de coronarse campeón de 350 cc. Fue apoteósico, en el aeropuerto de Maiquetía había una foto de él del tamaño de un edificio, habían quitado el pago del peaje de la autopista que estaba llena de gente y cuando llegamos a Caracas, el presidente Carlos Andrés Pérez  nos recibió en Miraflores, fue una cosa muy interesante, muy emocionante ver a tanta gente aclamando a mi hijo. Él venía con un pie enyesado”, confesó.

Ahora, quienes continúan escribiendo la historia de esta familia en los motores son los nietos de Giovanni, Johnny Amadeus y su hermano Jonathan.

“Amadeus, que está ahora en la GP2, fue diferente a su papá porque nunca corrió en motos y de pequeño le gustaban los motores pero no con la misma intensidad. Jonathan, el pequeño, sí está muy animado con los kartings, tiene 10 años y empezó a manejar hace dos. A todos, siempre les doy el mismo consejo, que corran hasta que no vean a nadie adelante”, sentenció.