• Caracas (Venezuela)

Marta Colomina

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Carta abierta a la MUD y a La Salida

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Estimados amigos:

Esta semana leí un tuit del muy inteligente ex presidente de Fedecámaras, Jorge Botti (@jbotti1) que se me antojó dedicado a nuestra oposición y a todos aquellos convencidos de que este régimen castrocomunista, inepto y destructor, va a caer por inercia o a consecuencia de un “sacudón” popular muy distinto a la farsa propalada por Maduro. El texto de Botti reza así: ¿Recuerdan a Mugabe en Zimbabue? Superó niveles infinitos de inflación y escasez. Sigue mandando…No basta el desastre para generar cambios”.

Me dirijo a ustedes con la esperanza de que esos cambios sean promovidos por una oposición unida de verdad y por el pueblo consciente de que ha sido estafado por una revolución que, lejos de trabajar por el logro de una mejor calidad de vida para todos y particularmente para los más pobres, ha dirigido su acción a acrecentar la pobreza porque el régimen necesita cada vez más indigentes que dependan de las limosnas del Estado, como ha ocurrido en la Cuba de los Castro. Pensemos ¿por qué con un gobierno en caída libre, rechazadas sus medidas por más de 85%, no ha crecido el apoyo a la oposición, llámese MUD o La Salida?

A raíz de la renuncia de Ramón Guillermo Aveledo, la MUD y La Salida han tenido “encerronas” en las que se dijo que “los partidos propondrán a la Mesa reconquistar la calle y enviar un mensaje unitario sobre las debilidades del gobierno” (…) y que “ hay determinación para superar las diferencias y fortalecer la unidad”. Y aunque unos y otros prometieron que las “diferencias se discutirían en privado” lo cierto es que, como señala el ponderado Gerardo Blyde, “el ciudadano de a pie ve por un por un lado a un gobierno que lo somete a una devaluación enorme en sus ingresos y una economía que se viene desmoronando; y del otro lado, una oposición que está peleándose entre ella todo el tiempo. La gente se pregunta cuál es su esperanza de futuro”. Henry Ramos, secretario general de AD, reconocía estos días que “las agendas particulares, de dirigentes y de partidos, afectan gravemente y comprometen la unidad”.

Los millones hartos del desgobierno de Maduro quisiéramos ver más a menudo al Capriles, que el 22 de julio pidió: “La libertad inmediata para Leopoldo López y nuestros compañeros presos: Enzo Scarano, Daniel Ceballos e Iván Simonovis no cometieron ningún delito y deberían estar el libertad” y no al Capriles que en el canal árabe Al Jazeera descalificó recientemente “las manifestaciones estudiantiles y La Salida, sentenciando que eso le dio oxígeno a Maduro”, como le dijo Eddie Ramírez en carta pública. Luis Florido, quien se identifica como dirigente nacional de Voluntad Popular, declara que “Capriles no debe engañar al pueblo”, manera inaceptable de mostrar su disenso con el gobernador de Miranda sobre las parlamentarias. Y así varios casos en ambas tendencias.

El propio Capriles recientemente denunció que la campaña en su contra es financiada con dinero público. Así que está claro quién es el culpable de la violencia en todas sus formas. No es Capriles, no es María Corina, ni Leopoldo. Los demócratas necesitamos la MUD y La Salida. Basta de estigmatizar el Congreso Ciudadano, porque es “aristócrata”, cuando lo cierto es que cada día acude más pueblo en todo el país. Basta de decir, sin pruebas, que la MUD está vendida al gobierno. Basta de anunciar que “el cambio se logra ganando la AN con 80%” o de clamar por “una constituyente”, si antes no se hace una campaña nacional e internacional, que debe iniciarse ya, sobre la elección del nuevo CNE de acuerdo con lo establecido en la Constitución: que no haya militantes de partidos, y garantía de condiciones que impidan que una minoría sea convertida en mayoría, como ocurrió con la actual AN. Se nos dirá que el gobierno no va a ceder, y es casi seguro. Pero la obligación de la MUD y La Salida es luchar en la calle, con el concurso estudiantil, por obtener ese derecho.

Maduro ha repetido estos días estar listo para las elecciones de diputados, lo que hace pensar que, con el deterioro galopante de su gobierno, podrían ser adelantadas. Sabemos que La Salida se ha inclinado por la protesta pacífica en la calle, y la MUD por elecciones, pero ambas están de acuerdo en las dos cosas. Sin calle el gobierno no cederá un ápice de su hegemonía ilegal y sin elecciones le estaremos regalando al régimen la AN. Preocupa que quienes ya han empezado a promover las parlamentarias como solución para “el cambio” no se planteen luchar desde ahora por un nuevo CNE constitucional y no con miembros del partido oficial. Esperamos que pronto anuncien la selección de nuestros candidatos a la AN a través de primarias, lo que dará impulso a una votación masiva y no a la abstención que provocaría una escogencia “a dedo”. Confiemos también en que el nuevo secretario ejecutivo de la MUD-Salida sea conciliador, carismático y aceptado por las dos corrientes que, por responsabilidad histórica, deberán actuar como si fueran una sola.