• Caracas (Venezuela)

Mario Guillermo Massone

Al instante

“Cuando gane la oposición” y el discurso rojo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Al observar el desenvolvimiento de las (pre)campañas, la del oficialismo y la de la oposición, hay un hecho de gran significado al que debemos prestar nuestra atención. Y es que ambos discursos están centrados en el cambio. El de los candidatos de la unidad obviamente. Pero es que el del oficialismo, psicológicamente, también.

Nunca había visto a tantos voceros del oficialismo diciendo y repitiendo, de manera tan exagerada, estas dos frases: 1. “Si ganara la oposición”, 2. “En el supuesto negado de que gane la oposición”. Es lo que más resalta en los discursos de todos y cada uno de estos individuos. ¡Solo hablan de esto!

A falta de logros y a falta de votos, llega un momento en que la psique revolucionaria ya no mantiene en la forma discursiva sus falsos logros… ¡Y se derrumba! La psicología se les enreda y desmorona y entra en el discurso el asumir la hipótesis por hacerse realidad. Hipótesis que es, para ellos, pesadilla. Una pesadilla para ellos, cuya contrapartida es, para la superlativa mayoría, el renacer del sueño venezolano. Una mayoría que hoy ya no los quiere en el ejercicio irracional del poder. Se han quedado como los locos: solos.

Les quedan sus trucos de magia, que como todo truco cuyo mago repite y repite ya no asombra al espectador, quien termina por descubrir la trampa. Aparecer alimentos, unos importados ¡y otros robados a los pequeños comerciantes! no les va a dar el dividendo electoral que ellos exigen como contraprestación. El regalo proselitista de taxis, motos, cauchos, repuestos… es bien recibido, no hay duda de ello, pero que no cuenten con esos votos. El pueblo ha despertado de su letargo y está sufriendo.

La sombra de la derrota roja cobija un discurso irracional, plagado de mentiras. Cobija acciones desesperadas, que les lleva al punto extremo del saqueo gubernamental. La sombra de la derrota roja nubla la palabra de sus voceros. Y la palabra nos muestra que ellos lo saben.

 “Cuando gane la oposición”, es en realidad lo que están pensando cuando dicen “si ganara la oposición”. “La oposición va a ganar” es lo que reprimen, con angustia, cuando afirman “en el supuesto negado de que gane la oposición”. No nos extrañe que en estos días a alguno se le escape, en un acto de coherencia involuntaria entre lo que se piensa y lo que se dice, lo que en realidad niegan hacia afuera pero saben hacia sus adentros: “Cuando gane la oposición el 6 de diciembre”.

@massone59