• Caracas (Venezuela)

Mario Guillermo Massone

Al instante

Los #EscarráTualé

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Al ver la televisión, la figura de Hermann Escarrá vestido todo de negro en Miraflores y en tanta solemnidad, exclamé a mí mismo: “¡Coño, tragedia, murió Maduro!; ya no habrá revocatorio”. Pero de inmediato me fijé en quienes le rodeaban, y me dije: “No, no pareciera. No puede ser”. En eso enfocaron a Nicolás Maduro sentadito y me tranquilicé. Subí el volumen para escuchar qué decía quien fuera mi profesor de Derecho Constitucional hace tantos años. Luego de oírle, me dije: “¡Coño, no puede ser!”.

Una enmienda constitucional para reducir el período de la Asamblea Nacional ¡a sesenta días!... A ver, cómo me explico. El que un, hoy presunto, constitucionalista se pare en la sede del Poder Ejecutivo, vestido de negro, con un kilo de moco de gorila en la cabeza, con su pañuelito doblado con tres puyas como las del diablo, con ese tamañote, con tono serio, sin rochela, con cara de una mezcla de estreñimiento y solemnidad, y que nos diga en televisión que ya redactó un artículo para enmendar la Constitución y reducir a sesenta, 60, ¡sesenta días! el tiempo de ejercicio de la principal rama del poder público… parece una joda del Chigüire Bipolar.

El Derecho, con mayúscula, se fundamenta en la racionalidad. Escarrá nos ha demostrado inequívocamente o que se volvió loco o que de tanto saltar la talanquera el tejido adiposo se le subió al cerebro y le dañó las neuronas, ¿las únicas sesenta neuronas?, que para el caso es lo mismo. Este planteamiento es tan lunático, tan gordamente disparatado, tan rechonchamente absurdo, que explicar el porqué no es menesteroso (palabra que, por cierto, le encanta).

Esta conducta tan anal, solo se entendería si se estuviera entre niños en el recreo, discutiendo en el jardín de infancia. –“Si tú le reduces el período a mi amiguito a cuatro años, te reduzco el tuyo a sesenta días”. –“Entonces yo se lo reduzco a una hora”. –“¡Y yo a un segundo!”.  Y yo digo: “¡Taima!”.

Si le seguimos la corriente a Escarrá, suponiendo que el pueblo favoreciera en referéndum esta locura, ¡habría 6 elecciones anuales para elegir los diputados a la Asamblea Nacional! Para ser más exactos, 6,0833333333. ¿Qué puede hacer una Asamblea en este tiempo? ¿Vivir en perpetua elección de diputados? ¿Se imaginan las campañas electorales? ¿Imaginan al CNE organizando 6 elecciones anuales?...

Lo único destacable es que, en medio de su locura, Escarrá reconoce la retroactividad de la enmienda. Pero esta sugerencia de alias “El Inconstitucional”, y líder de la banda “Los Inconstitucionales”, pasará a la historia, si es que de verdad ya cuenta con un papel con su demencia escrita, como parte de los #EscarráTualé.