• Caracas (Venezuela)

Mario Guillermo Massone

Al instante

Att.: Nicolás Maduro; Ref.: 6-D

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Señor presidente pro témpore de Venezuela,

Le escribe directa y públicamente quien le adversa, nacido en Santiago de Chile pero venezolano, constitucionalmente, por nacimiento.

Atendiendo a sus mortificadas palabras de angustia, pronunciadas en su discurso en la 70° Asamblea General de la ONU, en donde manifestó: “Este año Venezuela tiene elecciones parlamentarias… Yo le pido al mundo estar muy atento a cualquier intento de violentar la vida política de Venezuela… Venezuela está dispuesta a continuar su curso por la vía de la democracia, de la democracia participativa, de la democracia protagónica… por la vía de la paz. La vocación de nuestro pueblo bolivariano es una vocación eminentemente democrática, eminentemente popular, eminentemente pacífica, y así lo vamos a demostrar este año…”.

¡Señor presidente pro témpore! Aun adversándole, me uno al unísono a su llamado, para que así suene y resuene con superlativa fuerza, y retumbe como trueno en los tímpanos de los pueblos y gobiernos del mundo, que necesitamos la máxima atención por esos días comiciales en donde se juegan los destinos del país.

Yo le respondo que comparto su angustia, pero sobre todo me uno con suma alegría a su llamado al mundo para que esté no solo atento sino, ¡y sobre todo, presente en Venezuela!, para presenciar que no haya intento alguno de violentar ni la vida política de Venezuela ni las elecciones, ni su desenvolvimiento pacífico y ni sus resultados el 6 de diciembre de este año.

Es por ello, que estando de acuerdo usted y yo en algo, finalmente, le pregunto: ¿por qué no es usted el primero en pedir, mejor, ¡en exigir! observación internacional de quienes estén dispuestos a presenciar en nuestro territorio el proceso electoral? Usted que ha dicho y repetido que quiere reuniones face to face, ¡traigamos observadores face to face! Y no solo observdores face to face, sino mucho, muchísimo más: ¡open house!

Su credibilidad está en juego. La confianza pública del pueblo y del mundo, dependen en estos momentos de que usted asuma su rol con responsabilidad y responsablemente convoque con el CNE la observación internacional de la OEA, el Europarlamento y otros. Si realmente usted piensa lo que ha dicho, en el sentido de que “así lo vamos a demostrar este año”, ¡demuéstrelo! Demuestre al mundo que no hay nada turbio, nada oscuro ni nada que esconder. Convoque la observación internacional de los más e imparciales, no solo la de los menos y parciales. Sea coherente con lo que ha expresado al mundo. Queda usted emplazado.