• Caracas (Venezuela)

Mario Guillermo Massone

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Agri “cultura” urbana

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La evolución humana ha tenido hitos históricos fundamentales. El paso del hombre de la recolección a la agricultura es uno de los más significativos para la civilización. Ello llevó a la especialización en el trabajo, realidad humana vital para el desarrollo de la humanidad. La lógica es básica. Uno siembra mientras el otro fabrica. Uno hace zapatos mientras el otro comercia. Este es herrero mientras que aquel es maestro. Todos se sirven de todos y todos sirven a todos.

Pero el hemisferio del cerebro que supuestamente debería pensar en la cabeza de Nicolás Maduro pareciera no haber evolucionado más allá del Australopithecus. Su gabinete tampoco. La división del trabajo no va con ellos. Prefieren lo cavernícola. Porque el “conuco urbano” es la vuelta a la edad de las cavernas.

El Plan de Agricultura Urbana, además de implicar el reconocimiento del abandono del campo, de la agricultura racional, es un retroceso antropológico y cultural. Explicar por qué está de más. El “plan” del gobierno en materia alimentaria, y, pareciera, que en todas las demás, no es producir más sino que cada quien resuelva como pueda con sus propias manos. El albañil no va hoy a trabajar a la obra porque está sembrando tomates, el diputado no va a sesionar a la Asamblea porque si no recoge los tres aguacates de la mata se le pudren. Nuestros hijos no van a la escuela porque si no riegan las matas, no comen.

Si seguimos la lógica del Plan de Agricultura Urbana y la ampliamos a, digamos, Sidor, pues en un plazo muy corto, cuando ya no procese hierro, seguramente ese mismo hemisferio en donde alguna neurona, al menos, debe hallarse, llevará a Nicolás Maduro a anunciar la Gran Misión Haz tus Propios Corotos. Y como no se procesa hierro, ¡pues hazlos de piedra, cuerda y huesos! Con ello habremos llegado a la Etapa Lítica o Edad de Piedra y habremos evolucionado para algún día, en el futuro, descubrir de nuevo los metales. ¡Volviendo 2.800.000 millones atrás! ¡Solo en socialismo!