• Caracas (Venezuela)

María Yanes

Al instante

A la ministra de Salud: el pueblo ya no cree en mentiras

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La pasada semana vimos con gran asombro y estupor las infortunadas declaraciones de la ciudadana ministra de Salud en la audiencia correspondiente al 158° Período Extraordinario de Sesiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se efectuó en Chile. De manera concreta la ministra manifestó lo siguiente: “Los estándares de salud en Venezuela son reconocidos internacionalmente, la pobreza ha disminuido a 5%”, además complementa: “El gobierno aumentó la inversión social y logró disminuir los índices de desnutrición y  hambre”.

Me puedo imaginar la cara de confusión y sorpresa, ante este disparatado informe de la ministra, del relator para Venezuela de la CIDH además de los integrantes de las organizaciones civiles que acudieron a dicha audiencia como el  Programa Venezolano de Educación y Acción en Derechos Humanos (Provea), Coalición de Organizaciones por la Salud y la Vida (Codevida) o la de Centros Comunitarios de Aprendizaje por los Derechos de la Niñez y Adolescencia (Cecodap), entre otras que asistieron y que han sido reconocidas en su lucha por la defensa de los derechos humanos, entre ellos, el derecho a la salud y la vida.

Toda la población venezolana sabe que el gobierno es consciente y conoce de la  grave crisis por la que atraviesa este país, de la cual es el único responsable. La actitud de la ciudadana ministra de Salud ante la importante audiencia de la CIDH, así como otros funcionarios de alto rango que manifiestan públicamente que en Venezuela no hay motivos para aceptar un canal humanitario, simplemente están obedeciendo a una orden. Pero el pueblo ya no se asombra ante estos personajes inescrupulosos en los cuales impera la obsesiva defensa de un modelo revolucionario de gestión en “políticas públicas” que ha fracasado rotundamente y al parecer no le importa el bienestar ni la calidad de vida de todos los que habitamos en esta bella pero maltratada patria como es Venezuela. El pueblo ya no cree en sus mentiras, la realidad de lo que se vive día a día es inocultable.

En el área de salud el Estado venezolano nunca reconocerá la crisis porque simplemente aceptaría su fracaso de gestión en las políticas sanitarias, no obstante me pregunto a su vez cuáles han sido esas políticas, me atrevo a decir que nunca han existido, solo han utilizado estrategias políticas en salud para su beneficio partidista. Sería también admitir el rotundo fracaso del sistema paralelo de salud Barrio Adentro, al que le han invertido más recursos que al sistema tradicional y que en los actuales momentos no funciona y, sobre todo, para lo que fue en un inicio concebido en relación con la atención primaria de salud. Esta primera misión que se creó en Venezuela fue estructurada con una visión netamente política.

Sin embargo, las organizaciones civiles presentes en la CIDH fueron muy bien documentadas e incluso sacaron a relucir datos de la Memoria y Cuenta del año 2015 del Ministerio del Poder Popular Para la Salud, por ejemplo, que el Servicio de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar) fabricó apenas 714.000 unidades de medicamentos cuando la meta era 20 millones de unidades, una de las causas fue la ausencia de materia prima.

Provea en su extraordinario informe en relación con los derechos humanos en Venezuela correspondiente al año 2015 lo manifestó en la audiencia, realza el siguiente dato: se contabilizaron 3.719 denuncias en relación con la crisis del sistema sanitario, 40% más en comparación con el año anterior y la mayoría relacionadas con el déficit de medicamentos. Sin embargo, estoy segura, ciudadana ministra, que Ud. sabe que la mortalidad infantil y materna ha aumentado notablemente en comparación con años anteriores, que cada día se reciben en el hospital J. M. de los Ríos niños con desnutrición grave producto de madres adolescentes igualmente desnutridas y que fueron desatendidas en el control prenatal; el grito de desesperación de los pacientes crónicos en busca de sus tratamientos para sobrevivir, como los afectados por hepatitis C, enfermedades neurológicas y otras más, es público y notorio el fallecimiento de pacientes debido a esta crisis humanitaria.

Más temprano que tarde las autoridades de salud y el gobierno tendrán que rendir cuenta de sus acciones ante el pueblo venezolano, que hará valer sus derechos ante ellas y exigirá justicia por todo el sufrimiento que hayan provocado. Ya se acabó en este país que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, es lo que siempre han utilizado este tipo de sistemas autoritarios como el que tenemos y por supuesto sus gobernantes, el ejemplo ya lo cité al principio. Estoy segura de que el pueblo ya los conoce y fuera de nuestras fronteras también.