• Caracas (Venezuela)

María Yanes

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María Yanes

Ser médico en tiempos de crisis

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Una vez más se conmemora el Día del Médico en Venezuela. El 10 de marzo de 1955 se instauró esta evocación en asamblea extraordinaria de la Federación Médica Venezolana en homenaje al natalicio del ilustre médico y primer presidente civilista, Dr. José María Vargas, hombre de grandes pensamientos e ideales humanitarios, ejemplo de sabiduría en el aspecto académico y en el ejercicio de su profesión. Los médicos venezolanos recordamos en esta fecha a este extraordinario hombre quien también demostró su sentido del “deber ser” como médico en tiempos de crisis, independientemente de cual fuera su origen. En la historia de la medicina de nuestro país se narra y se enaltece el principio humanitario del Dr. Vargas demostrado durante el nefasto terremoto de 1812. Encontrándose casualmente en la Guaira, se entregó completamente a atender y rescatar los heridos producto de esa catástrofe. La labor del médico, fundamentalmente ética y humanitaria, está contemplada en los principios del derecho internacional humanitario, entre los cuales se encuentra, atender a los heridos producto de cualquier circunstancia, bien sea por una situación de desastre natural o producto de disputas o enfrentamientos internos. Inclusive, en conflictos ocurridos en el ámbito internacional se envían misiones médicas de atención humanitaria de cualquier país del mundo, medida que se encuentra contemplada en los protocolos internacionales, con aval de organizaciones como el Comité Internacional de la Cruz Roja y el protocolo II adicional a los convenios de Ginebra del año 1949, en caso de conflictos no internacionales.

En las crisis sociales y políticas que se presentan en cualquier país del mundo y que ocasionan situaciones de enfrentamiento, el médico desempeña un papel fundamental, pues ejerce una labor enmarcada en principios de ética para la atención de pacientes sin distinción de raza, credo, religión, ideología, creencias, ni de quienes, por alguna razón, participan en una confrontación o protesta. Esta labor es respetada y reconocida a nivel internacional, como se ha demostrado en situaciones de conflicto ocurridas en otros países, labor que también debería ser respetada en Venezuela. En nuestro país no se puede ocultar la crisis social actual producto de otras coyunturas como políticas y económicas, y que lamentablemente han originado situaciones como las nombradas anteriormente, señalando también la grave crisis de salud tantas veces denunciada por diferentes organizaciones relacionadas con el sector. El Código de Deontología Médica contempla en su artículo 3° lo siguiente: “En el ejercicio de sus obligaciones profesionales, el médico no hará distinción por razones de religión, nacionalidad o raza, ni por adhesión a partido o posición social”. Esto refuerza lo anteriormente señalado en relación a la labor del médico. También en el artículo 1° se observa: “El respeto a la vida, dignidad y a la integridad de la persona humana constituyen en todas las circunstancias el deber primordial del médico”. A su vez, esto también se contempla en la Ley del Ejercicio de la Medicina en su Capítulo IV, en los artículos 24 y 25. Nuestros colegas, que lamentablemente fueron increpados en su labor de atención médica, y llevados injustamente ante las autoridades para ofrecer declaraciones o inclusive los que fueron detenidos, estaban cumpliendo con su deber apegados a lo contemplado legalmente. Esto no excluye a aquellos, que por denunciar de manera institucional una realidad inocultable como es la crisis de salud, también fueron objeto de citación. Uno de los principios éticos y de obligación de los médicos venezolanos y de todos los actores del sector salud es denunciar todo aquello que afecte de manera importante la atención del paciente, el cual es el beneficiario principal del Artículo 83 de la Constitución, referencia obligatoria para recordar de manera permanente: “La salud es un derecho social fundamental, obligación del estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida”. Todo el sector salud está en la obligación de defender el derecho a la salud y la vida. ¡Qué difícil se nos está haciendo el ser médico en este tiempo de crisis en Venezuela!, pero los médicos venezolanos mantendremos nuestros principios de ética y humanidad para la atención del paciente, haciendo un llamado a aquellos, que por las circunstancias difíciles de atención médica, se apodere de ellos el sentimiento de deshumanización ocasionado por la impotencia ante la compleja realidad. Hoy día, la voz del doctor José María Vargas debe resonar con más fuerza entre nosotros en su célebre frase: “El mundo es del hombre justo”.