• Caracas (Venezuela)

María Yanes

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¡Salvemos al J. M. de los Ríos!

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Este clamor que han desplegado organizaciones como Luz y Vida, Cecodap, Provea, entre otros, reseñado en artículos o publicaciones de gran importancia en los últimos días y que tratan sobre la urgente necesidad de salvar a nuestro querido Hospital de Niños J. M. de los Ríos, debe extenderse a toda la sociedad civil para gritarlo a viva voz. Me uno totalmente a ese fragor convertido en una petición desesperada al Estado Venezolano y específicamente al Ministerio de Salud. Nuestra población de niños y adolescentes que no pueden asistir a un centro privado de salud, que constituye la mayoría, se ha afectado de manera importante ante la grave crisis que atraviesa este hospital considerado el centro de referencia nacional para la atención medica pediátrica. El 25 de diciembre de 1936 fue inaugurado el primer centro hospitalario para la atención de niños conocido con el nombre de Hospital Municipal de Niños, ubicado en la esquina de Pirineos de Caracas e iniciándose con 150 camas, con cuatro pediatras formados en el exterior y un grupo de médicos jóvenes coordinados por el Dr. Gustavo H Machado, su primer director. En ese momento se inició el desarrollo de la pediatría del siglo XX en el país. En 1943 se le dio el nombre de Hospital José Manuel de Los Ríos siendo este ilustre médico venezolano (1829-1914) el precursor de la especialidad en Venezuela. Fue en mayo de 1958 cuando a este centro asistencial se le dio una nueva sede en San Bernardino, una edificación que funcionaba como una Escuela de Enfermeras, adaptada como Hospital tipo IV con una capacidad de 412camas hospitalarias, la cual se mantiene hasta la fecha. A partir de esa época se marca el inicio de la pediatría moderna en nuestro país simultáneamente con el resurgimiento de nuestra democracia. Se convirtió a lo largo de los años en un hospital ejemplar en relación a la asistencia médica, docencia e investigación; se inicia con 7 servicios en especialidades médicas y dos servicios de cirugía. Hoy día cuenta con 34 consultas de subespecialidades pediátricas y 25 cursos de posgrado, pero atravesando la peor crisis de su historia. Parte del problema comienza cuando no se construyen otros centros hospitalarios especializados para la atención pediátrica y el Hospital JM no puede soportar la carga a la demanda de pacientes. La Sociedad Médica del hospital, desde su creación en el año 1958 hasta la actualidad, ha sido un excelente ejemplo de la lucha por las necesarias mejoras del hospital y por el derecho a la salud de los pacientes pediátricos.

Los tres aspectos fundamentales de la grave situación de este centro hospitalario son: 1. las condiciones de infraestructura. Desde hace 8 años ha sido sometida a reparaciones interminables por lo cual dichas condiciones siguen siendo deplorables 2. El importante déficit de recursos humanos 3. El marcado déficit de insumos de uso cotidiano, materiales médico quirúrgico y equipos médicos. Algunos servicios emblemáticos como cardiología invasiva (es decir hemodinamia), cirugía pediátrica, neurocirugía, urología y otorrino, se han afectado de manera dramática. Actualmente el hospital no tiene la capacidad operativa para resolver los problemas de salud en pediatría, capacidad que sí existía en los años 80 y 90, cuando eran mejor administrados los recursos. Sin embargo, aún para esa época, se necesitaba construir otra sede o quizás dos con las mismas características para la atención a pacientes pediátricos y no se construyeron. Por tanto, la necesidad de crear otros hospitales pediátricos no es nueva. Pero desde hace 15 años, con los recursos financieros producto de la mayor bonanza petrolera que ha existido en el país ya se habría podido construir centros hospitalarios especializados en la atención pediátrica en las regiones más importantes: oriental, occidental y central. Inclusive, con los recursos que se aprobaron para esas remodelaciones interminables en la infraestructura y de las cuales no se han visto resultados, lo que ha observado es un progresivo deterioro de la misma. El próximo mes de mayo se cumple un nuevo aniversario de la sede actual del J. M. de los Ríos. Como manifestó, el doctor José Francisco, conocido médico pediatra venezolano, con motivo del 75° aniversario del hospital: “La salud de nuestros niños merece la mayor atención prioritaria para continuar la herencia intelectual de nuestros predecesores. La conmemoración de este aniversario obliga a exigir la cancelación de la deuda de apoyo que el país tiene con la salud de los niños, presente y futuro del país”. Esto es motivo para que la sociedad civil clame a viva voz: ¡Salvemos al J. M. De los Ríos!