• Caracas (Venezuela)

María Yanes

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Salud: no solo denuncias, también propuestas

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Las denuncias en relación con la grave crisis de salud en Venezuela están a la orden del día. No deja de reseñarse a diario alguna noticia, o hacerse público un pronunciamiento de las instituciones o gremios relacionados con el sector salud, que manifieste la terrible situación de este sector en nuestro país.

No solamente en el transcurso de este año se ha hecho saber a la opinión pública todo lo relacionado con el desabastecimiento de medicamentos esenciales, falla en el suministro de materiales y condiciones de los equipos, el deterioro de los centros de salud o el déficit de recursos humanos, aspectos esenciales de esta crisis. Desde hace dos años era posible proyectar lo que estamos viviendo, pues fue anunciado por quienes participaron en estas denuncias, hasta que, actualmente, la grave situación se vuelve insostenible y parece cada vez más difícil obtener soluciones de parte del Estado venezolano para ofrecer alguna esperanza a los miles de venezolanos afectados.

La crisis de salud es de índole estructural vinculada estrechamente a la situación política, social y económica tan compleja que padece nuestro país y que cada día que pasa las soluciones viables se hacen más lejanas. Muchos, sin duda, se dicen y preguntan: somos conscientes en relación con las denuncias, pero ¿qué propuestas se plantearían para dar posibilidad de respuesta y solución? En relación con las propuestas, si consideramos el origen estructural de dicha crisis, comencemos por señalar la deuda pendiente sobre la reforma de la Ley Orgánica de Salud que fue prácticamente engavetada; el último proyecto de reforma de dicha ley data del año 2004, además de que fue realizado de manera inconsulta, es importante el consenso de todos los actores involucrados. La Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional no la llevó a discusión y sin esta ley, con la reforma que exigen los nuevos tiempos, no podemos sentar las bases para la reestructuración de un sistema público nacional de salud del cual adolecemos totalmente, tal como lo establece nuestra Constitución: intersectorial, descentralizado, participativo e integrado al sistema de seguridad social, pero, sobre todo, con principios de equidad y universalidad.

Otra de las propuestas que se plantean es retomar la descentralización en la salud, es decir, la transferencia de competencias y manejo de los recursos asignados a las autoridades regionales, comenzando por las gobernaciones y alcaldías, incluso parroquias y municipios; la toma de decisiones en salud también recae en la población o comunidades, recursos que serían administrados priorizando las necesidades. No obstante, la centralización obsesiva del Estado ha convertido la administración de la salud en Venezuela en una de las más ineficientes de América Latina.

En relación con la crisis de desabastecimiento en salud, es importante proponer, sobre todo en el área de los medicamentos, acabar con los convenios desmesurados con otros países para adquirir o comprar los mismos. Es vital estimular la producción nacional y, para esto, el Estado debe tomar conciencia de que el problema radica en la adjudicación o asignación de divisas; Venezuela se convirtió en un país totalmente importador. No se pueden comprar medicamentos que antes se producían en el país, como el meticorten o prednisona. Entonces, sale a relucir la grave crisis económica, que no se quiere reconocer, además de la notada incapacidad e ineficiencia para resolverla, la cual es el principal factor que incide en esta crisis humanitaria de salud. Esta propuesta también se aplica al desabastecimiento de materiales, insumos y equipos médicos adquiridos igualmente a través de convenios leoninos, que, de paso, muchos de ellos son de mala calidad comprobada. La deuda en relación con la adjudicación de las divisas en el sector salud es exorbitante.

También es vital retomar la información epidemiológica oficial a través de la emisión de los boletines epidemiológicos por parte del Ministerio del Poder Popular para la Salud; sin el conocimiento de esa información no puede existir el control de las enfermedades endémicas y epidémicas.

Por razones de espacio no puedo mencionar otras propuestas. Quizás las referidas son una parte de las que considero importantes. La crisis es demasiado profunda y compleja. Por ello, se requiere gran sensibilidad de parte de los gobernantes para crear un sistema de salud equitativo, eficaz y eficiente, que dé respuesta oportuna a la población venezolana en todos los estados de nuestro país. Sin pecar de ingenua, si no han oído las denuncias quizás mucho menos oigan las propuestas.

 

@mariayanesh