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María Yanes

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Malaria, el reflejo del fracaso de las políticas sanitarias

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A mediados del año en curso, en el marco de la celebración del Congreso Mundial de Parasitología celebrado en México, un reconocido experto en esta materia, doctor Peter J. Hotez, señalaba lo siguiente: “El fracaso más evidente de la salud pública en Venezuela ha sido un fuerte aumento de la malaria”, y cuán acertadas fueron sus palabras. Lamentablemente, estamos en presencia de una epidemia de malaria que ha roto los índices históricos de casos, incluso en más de medio siglo y, para más asombro, en pleno siglo XXI, recordando que fue prácticamente erradicada en nuestro país a mediados del siglo XX, gracias a la lucha antimalárica realizada por un ilustre e insigne médico venezolano, el doctor Arnoldo Gabaldón, quien estuvo al frente del Ministerio de Sanidad en el periodo de 1958-1963, manteniendo durante su gestión esta tarea que logró reducir de manera importante las muertes por malaria en la Venezuela de esa época, con mucho mérito fue reconocido como “el paladín contra la malaria” como lo reitera el médico e historiador doctor Daniel Sánchez Silva en sus crónicas sobre la historia de la medicina en Venezuela.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS): “La malaria o paludismo es una enfermedad causada por parásitos del género plasmodium que se transmite al ser humano a través de la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles”; se manifiesta como una enfermedad febril aguda, con escalofríos intensos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, que si no se trata en las primeras etapas pueden presentarse complicaciones importantes como hemorragias, y es mortal, la misma OMS refiere: “El paludismo grave que no recibe tratamiento es mortal en casi el 100% de los casos”.

Según el último boletín epidemiológico del Ministerio del Poder Popular para la Salud, correspondiente a la semana epidemiológica N° 44, que abarca los días 26/10 al 1/11 de 2014, se reportó un total de casos acumulados en el año 2014 de 73.572. Si usted busca la información del año 2013, en el período homólogo, encontrará que la cifra era de 65.103, es decir, vemos un aumento del número de casos en relación con el año anterior. El boletín integral de salud ambiental del ministerio en su semana 47 reportó 80.000 casos, cifra alarmante. Entonces surge la pregunta obligatoria: ¿qué pasa con el programa de salud ambiental y malariología en la prevención de esta enfermedad tan emblemática y cuyo control es el espejo de las políticas sanitarias de un país? Obviamente que en nuestro país, lejos de ser eficaces, dichas políticas han sido un fracaso; lamentablemente, estamos experimentando un retroceso importante en relación con el éxito de la erradicación de esta enfermedad a mitad del siglo XX, época en que los recursos y los avances tecnológicos no eran los mismos del presente siglo, pero la tenacidad, organización y planificación privó en aquel entonces.

Actualmente, el foco endémico más importante de malaria continúa siendo el estado Bolívar, entendiéndose como endemia la presencia constante de una enfermedad en un área geográfica determinada. Si hay un aumento de casos por encima de lo esperado, entonces nos referirnos a que estamos en presencia de una epidemia, y es lo que está ocurriendo actualmente. Por ejemplo, en el municipio Sifontes del estado Bolívar, reconocido como “el pueblo tomado por la malaria”, se reportan que de cada 10 habitantes 8 tienen paludismo, señalando que unos de los aspectos que más ha influido en esta zona es la minería ilegal, la cual no se ha podido controlar, pero igualmente es alarmante la presencia de casos en otros estados de Venezuela como Miranda, Anzoátegui, Sucre, Portuguesa. El 6 de noviembre se celebró el Día del Paludismo en las Américas. En el marco de esta celebración, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reconoció los logros en relación con el control, prevención y avances en la eliminación de la malaria a República Dominicana, Honduras y Guatemala. Si no hay presupuesto y atención a los programas de salud, Venezuela está todavía muy lejos de recibir un reconocimiento de estas características, el cual sí fue otorgado en la Venezuela de mediados del siglo XX .Las autoridades de salud de nuestro país deben reflexionar y sobre todo reconocer la alarmante situación epidemiológica de nuestro país, específicamente ante la falta de respuesta y control de la malaria y otras enfermedades reemergentes. Tenemos más de un mes sin información epidemiológica oficial por falta de emisión del boletín epidemiológico nacional. ¿Llegaremos a saber, de manera oficial, el total de casos acumulados de malaria en 2014?