• Caracas (Venezuela)

María Yanes

Al instante

¿Acceso o racionamiento de medicamentos?

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Una vez más se implementa de manera abrupta en el país un mecanismo en el área de salud, sin previa consulta y consenso amplio entre todos los sectores implicados. De acuerdo a la visión de muchos expertos y hasta de la misma sociedad civil, resulta ser un mecanismo de carácter improvisado. El Sistema Integral para el Acceso de los Medicamentos fue anunciado el pasado 23 de abril por el ministro del Poder Popular para la Salud, siendo esta una medida para garantizar a las personas, en especial a las que padecen de enfermedades crónicas no trasmisibles, la obtención confiable y segura de medicamentos que ameritan para su tratamiento. Sin embargo, la incertidumbre y el desconocimiento en relación a este mecanismo se ha acrecentado a los pocos días de su anuncio e inicio de su implementación; inclusive la gran mayoría de las farmacias en el ámbito nacional, no ha comenzado el registro de pacientes por ignorar la manera de aplicar dicho registro ya que ni siquiera han recibido una comunicación oficial al respecto. Existe un total (aproximado) de 6.700 farmacias en todo el país, incluyendo las grandes cadenas de farmacias ya conocidas. Pactos internacionales contemplan el derecho humano a los medicamentos y, en este caso, la OMS y el comité de derechos sociales, económicos y culturales de las Naciones Unidas han realizado esfuerzos para incluir el acceso a “los medicamentos esenciales entre los componentes centrales del derecho a la salud”. Según la OMS son medicamentos esenciales “aquellos que cubren las necesidades de atención de salud prioritarias de la población”. Así mismo enfatiza “que estos medicamentos estén disponibles en todo momento, en cantidades suficientes, en las formas farmacéuticas apropiadas, con una calidad garantizada y un precio asequible para las personas y para la comunidad”. Entre los aspectos analizados en los objetivos del desarrollo del milenio en relación a salud se contempla: “La reducción de la mortalidad infantil y materna, la lucha contra el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades y esto depende de mejorar el acceso a los medicamentos”. Esto nos indica que la situación en relación al tema planteado es más compleja de lo que podemos deducir, ya que el problema principal o el núcleo central del mismo es: desabastecimiento.

Es inocultable la escasez de medicamentos, ya que prácticamente esta disminuida de manera importante la producción nacional por la falta de insumos y materia prima o la dificultad de importarlos productos terminados y todo esto por la falta de asignación de divisas que ha caído de manera progresiva en los últimos tres años. Se puede implementar el sistema de acceso y distribución de medicamentos  más sofisticado y confiable, pero ¿qué medicamentos se va a suministrar si no se disponen de los mismos en los establecimientos farmacéuticos dedicados a su distribución?¿Por qué se tienen que hacer convenios para comprar en forma directa medicamentos con empresas de Cuba, Argentina, Uruguay y otras? No obstante, según la opinión de expertos e investigadores en esta materia, estas importaciones directas no han podido atender la gran dimensión de la demanda que ellas tienen, inclusive manifiestan también que se desconocen las características de los contratos de estas adquisiciones. A través del Siamed el paciente acude a la farmacia de su preferencia con el récipe médico para inscribirse en el sistema, luego le llegará un mensaje de texto confirmando su registro y posteriormente a través de otro mensaje de texto se le avisará cuando llegue el medicamento que requiere a la farmacia. Nos preguntamos ¿en qué tiempo va a llegar el medicamento? ¿Se comenzará con las personas que padezcan enfermedades cardiovasculares, endocrino-metabólicas y neurológicas, y según, tendrán prioridad las personas registradas, hay equidad? ¿Es un sistema de acceso, distribución, regulación o racionamiento dentro del marco de la escasez de medicamentos? Lo que sí es seguro, y me sumo a la opinión de algunos expertos, es que no es un sistema de abastecimiento. Es importante contemplar que todavía no está publicada una resolución en gaceta oficial al respecto. En tal caso que esté previsto, se debe exigir que se realice un análisis profundo de la viabilidad de la aplicación de este sistema en los actuales momentos antes de la publicación de su contenido y que se realice de manera amplia con los expertos y conocedores de la materia sin importar ideologías o afinidades políticas, es decir, con todos los actores involucrados. El ministro de Salud ha manifestado su disposición al diálogo. Pero también un diálogo implica el reconocimiento de la crisis de desabastecimiento y que ha afectado de manera significativa la vida de los venezolanos. Lo que debe prevalecer en todo momento es el acceso a los medicamentos de manera oportuna y segura a nuestra población. La salud no espera.