• Caracas (Venezuela)

Marcos Tarre

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Caracas, la más violenta…

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En estos días los medios de comunicación recogieron una triste y vergonzosa noticia. Según los estudios comparativos de “Seguridad, Justicia y Paz”, Caracas resultó la ciudad más violenta del mundo. Vale la pena ahondar en la información y dar respuestas a preguntas qué de inmediato todos podemos hacernos. En primer lugar, ¿quién es el autor del informe?

Según se puede constatar en Internet los informes anuales de Seguridad, Justicia y Paz, son realizados por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., una organización de la sociedad civil mexicana surgida en julio de 2002; y se definen como “una red apartidista, laica e independiente.” Si bien los temas de seguridad ciudadana que investiga se refieren principalmente a México, y tratan sobre secuestros, impunidad o perspectivas de la seguridad en ese país, ya desde hace unos años viene publicando el “ranking” de las 50 ciudades más violentas del mundo, suponemos que para poder comparar la situación de las ciudades mexicanas con el resto de los países, tomando como indicador la tasa de homicidios por cien mil habitantes. Este trabajo de la ONG mexicana es conocido por muchas personas, medios de comunicación, especialistas o investigadores. Para el 2014, en los resultados del ranking anual, en los 10 peores lugares, es decir, encabezando el listado figuraban:

1.       San Pedro Sula, Honduras

2.       Caracas, Venezuela

3.       Acapulco, México

4.       Joao Pessoa, Brasil

5.       Distrito Central, Honduras

6.       Maceió, Brasil

7.       Valencia, Venezuela

8.       Fotaleza, Brasil

9.       Cali, Colombia

10.     Sao Luis, Brasil

En el ranking del 2014, entre las 50 ciudades más violentas, incluía a 4 ciudades venezolanas: Caracas, Valencia, Ciudad Guayana, Barquisimeto

 

En el ranking correspondiente al 2015, los resultados son:

1.       Caracas, Venezuela, con 119,87 Homicidios Por 100 Mil Habitantes.

2.       San Pedro Sula, Honduras, con 111,03 HPCMH

3.       San Salvador, El Salvador, con 108,54 HPCMH

4.       Acapulco, México, con 104,73 HPCMH

5.       Maturín, Venezuela, con 86,45 HPCMH

6.       Distrito Central, Honduras, con 73,51 HPCMH

7.       Valencia, Venezuela, con 72,31 HPCMH

8.       Palmira, Colombia, con 70,88 HPCMH

9.       Cape Town, Sudáfrica, con 65,53 HPCMH

10.     Cali, Colombia, con 64,27 HPCMH

En el ranking 2015 de las 50 ciudades más peligrosas ahora figuran 7 ciudades venezolanas: Caracas, Maturín, Valencia, Ciudad Guayana, Barquisimeto, Cumaná y Barcelona.

Otra pregunta que viene inmediatamente a la mente es, ¿cuáles son las fuentes de la información? ¿Qué data utiliza la ONG mexicana para establecer la comparación, cuando todos sabemos que en Venezuela las estadísticas criminales no se conocen, no son públicas y son consideradas como un “secreto de Estado” por el gobierno desde el año 2004.

El informe completo del año 2014 consta de 49 páginas, 36 de ellas están destinadas a explicar los criterios de selección y la metodología utilizada para elaborar el ranking. 9 páginas explican la metodología utilizada para estudiar cada una de las ciudades venezolanas consideradas. En la “Presentación” del documento, la ONG mexicana advierte: “El propósito de exponer la metodología del ranking es transparentar, tanto como sea lo posible, la forma en que llegamos a los resultados aquí expuestos. Si las operaciones de un ranking o cualquier otro ejercicio de medición no son transparentes, verificables y replicables, entonces sus resultados no pueden ser tomados por verídicos y creíbles. Por supuesto no estamos exentos de errores, en los que incurrimos siempre de buena fe. El ranking no es 100% exacto y si lo fuera perdería su sentido principal de la oportunidad. El ejercicio quizás sería 100% si se realizará dentro de 10 o 20 años. Para entonces tendría un valor para la investigación histórica, pero no para ejercer presión ciudadana y producir cambios en las políticas públicas. El mayor obstáculo que este esfuerzo enfrenta es la falta de transparencia de los gobiernos de varios de los países con urbes que se incluyen en el ranking. ..Ahora bien, una parte de las cifras utilizadas para el cálculo de las tasas y las posiciones en el ranking son estimaciones, cuando no hay cifras oficiales o estas no han sido publicadas en el momento de cerrar la edición. En este último caso cuando después comparamos las cifras estimadas con las oficiales, las diferencias son poco significativas en la mayoría de los casos (por lo regular las estimadas son más bajas, dado que optamos por estimaciones conservadoras y a la baja, precisamente).”

 

En relación a nuestro país, el informe señala: “Como señalamos en anteriores estudios, (Venezuela) representa un gran desafío determinar la real incidencia de los homicidios dolosos de este país, pues los gobernantes en lugar de transparencia y rendición de cuentas prefieren el ocultamiento o la propaganda, muchas veces basada en mentiras. Por tanto, en la mayoría de los casos las cifras oficiales o no existen o no son confiables, por lo cual tuvimos que recurrir a fuentes alternativas de información (la prensa) y una serie de deducciones.”

Para Venezuela, el informe tomó información de prensa y medios de comunicación, ingresos en las morgues, información de instituciones independientes y proyecciones propias. Sin embargo, sorprende que las “estimaciones” del informe anual de Seguridad, Justicia y Paz realizado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal mexicano coinciden con las cifras, tanto del Observatorio Venezolano de Violencia como con las estadísticas de las Naciones Unidas.

El pasado 28 de diciembre el Observatorio Venezolano de Violencia presentó el informe de cierre del año 2015. Según sus cifras, los homicidios habrían continuado su lamentable ascenso y se situarían en 27.875 casos, lo que arroja una tasa nacional de 90 homicidios por 100 mil habitantes y un incremento del 11,5% en relación al año anterior; lo que ubicaría a Venezuela en la primera o segunda peor situación del mundo, dependiendo de los resultados del año de homicidios en Honduras y El Salvador.

Según el OVV, la tendencia general en Brasil, Colombia, México y casi todos los países del continente es al control y disminución de los homicidios. Es excepcional el incremento de homicidios en Venezuela que se debería a la sumatoria de cinco factores:

1.       Mayor presencia del crimen organizado.

2.       Mayor deterioro de los cuerpos de seguridad del Estado marcado por los asesinatos de funcionarios, el poco respaldo de sus instituciones, su politización y el deterioro salarial se reflejan en pasividad o salida de oficiales experimentados de los cuerpos de seguridad.

3.       Incremento de las respuestas privadas a la seguridad y a la justicia. El ciudadano al sentirse desprotegido y no confiar en el Estado, acude a las diferentes opciones de seguridad privada o toma la justicia por su mano, evidenciado en el incremento de linchamientos de presuntos delincuentes o de ejecuciones extrajudiciales.

4.       Militarización represiva de la seguridad. Las llamadas OLP realizadas por el gobierno en el año 2015 no apuntan hacia una disminución de la violencia en la sociedad sino hacia su incremento.

5.       El empobrecimiento de la sociedad unido a la impunidad generalizada ha estimulado diversas formas de delito.

El Informe del OVV añade: “Finalmente, consideramos que la destrucción institucional que continúa padeciendo el país es el factor explicativo más relevante del incremento sostenido de la violencia y el delito. La institucionalidad de la sociedad, en tanto vida social basada en la confianza y regida por normas y leyes, se diluye cada vez más ante la arbitrariedad del poder y el predominio de las relaciones sociales basados en el uso de la fuerza y las armas.”

Por otra parte, la geografía del crimen sufrió un cambio en el año 2015. El Salvador, país que se ubicaba en la cuarta posición de peor tasa de homicidios pasó a ocupar el primer lugar, desplazando a Honduras y a Venezuela. La firma de una tregua en el 2012 entre las principales pandillas de El Salvador, Mara Salvatrucha y Barrio 18, contribuyó a una importante reducción del crimen en ese país. Sin embargo, los acuerdos se fueron deteriorando y en el 2015 la precaria paz existente terminó de romperse, generando una ola de violencia que arrojó un saldo de 6.657 homicidios, que para un pequeño país de apenas 6 millones de habitantes, significó un salto de casi el doble en la tasa de homicidios, al elevarse ésta a 105 por cien mil habitantes. Venezuela, que para el año 2014 ya ocupaba el 2do puesto como peor tasa de homicidios del mundo, con 82 por 100 mil habitantes, se mantuvo en esa posición aunque los homicidios se incrementaron y la tasa llegó a 90.La buena noticia fue para Honduras, que en el año 2014 mostraba la peor tasa de homicidios del mundo, pero logró una importante reducción del crimen, bajando al tercer puesto para el 2015. Diferentes políticas instrumentadas por el gobierno de Tegucigalpa, así como la creación de una nueva fuerza de seguridad, lograron una reducción del 14,3% de los homicidios.

Como reflexión final, podemos señalar:

1.       Si no fuera por el circinstancial ascenso de la violencia criminal en El Salvador, antes explicado, Venezuela ocuparía la triste posición de ser el país del mundo con la mayor tasa de homicidios, y su capital, Caracas, como la ciudad mas violenta del mundo.

2.       Constatar una vez más la ineficiencia, incapacidad, tolerancia, complicidad o casi absoluta ausencia de voluntad por parte del Ejecutivo Nacional para enfrentar el problema de la inseguridad ciudadana.

3.       La decisión del Ejecutivo Nacional de no permitir la divulgación de estadísticas delictivas, además de violar la Constitución, no tiene ningún sentido, porque a nivel nacional e internacional han surgido centros y grupos de investigación serios y técnicos que se han encargado de informar a Venezuela y al mundo de lo que aquí ocurre en materia de criminalidad y violencia.

4.       La mayor bofetada pública posible a las “políticas” del Ejecutivo Nacional y la más efectiva demostración de los niveles de violencia y criminalidad alcanzados por Venezuela, la dieron en estos días los presos de Internado Judicial de San Antonio, en Margarita, disparando impunemente sus pistolas y fusiles de asalto desde el techo de las instalaciones, en homenaje a su pran fallecido, generando terror en los ciudadanos y miradas evasivas entre sus custodios…

 

marcostarre@gmail.com

@marcostarre