• Caracas (Venezuela)

Luis Pedro España

Al instante

Luis Pedro España

¿Quién nos gobierna?

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Imagine por un momento que dentro de una semana, es decir en la víspera del año nuevo, una sorpresiva llamada telefónica, Twitter de algún funcionario público o una nota de prensa colgada en algún portal o página de Facebook, nos informa que a partir del 1° de enero el tipo de cambio oficial paso de tanto a cuanto.

Días más tarde, y por alguno de esos medios que utilizan políticos, artistas o deportistas para hacerle saber al resto de los mortales alguna cosa importante sobre la cual no quieren ni declarar, y mucho menos aclarar, nos dicen que el precio de la gasolina se va a ajustar, que quedan suspendidas y prohibidas ciertas importaciones que se consideran ostentosas, así como una reducción de los sueldos de los funcionarios de alto rango del Ejecutivo nacional y regional, y todo ello como parte de un plan de ahorro, racionalización del gasto e incremento de la eficiencia socialista.

En otras palabras, ¿alguien podría garantizar que no estamos en el umbral de un conjunto de medidas cuya autoría estaría circunscrita a un mensaje de texto y a la impersonalidad de alguna sala situacional comunicacional? Pues sí, con el anuncio del vicepresidente minutos antes de la Noche Buena, no resulta nada descabellado, ni descartable y seguramente será lo más probable, que nos van a madrugar con un paquetico económico. Ese mismo que se abortó, pospuso o dividió en cuotas, consecuencia de la enfermedad y nueva intervención quirúrgica del Presidente, se nos va a anunciar a todos los venezolanos mientras estemos en lo más profundo de nuestro habitual trance decembrino, es decir entre el 24 y el 31.

La medida y los anuncios, que deberán ser lo suficientemente escueto como para que quepa en 140 caracteres, pude que incluya algunas otras “sorpresitas” como la reducción del cupo de Cadivi, la sustitución del Sitme y la creación de un tercer tipo de cambio que será anunciado en su debida oportunidad. Es decir, en menos de una semana es muy posible una revisión completa del tipo de cambio, con miras a apretar más el torniquete de una economía hiperimportadora junto a un consumidor acostumbrado por este gobierno a comprar y vivir del regalado.

Pasado el impacto de semejantes anuncios impopulares, vendrán las declaraciones y aclaratorias a cuenta gotas, en un ir y venir de esos que tanto gusta al Gobierno y que tanto desespera a los agentes económicos y a la opinión pública en general. Circunstancia, que como siempre, más que darle tiempo al Gobierno, lo que le dará es argumento para aprovechar alguna declaración altisonante de la oposición, para arremeter desde allí con la estrategia polarizante que termina convirtiendo en buenos a los autores de las impopulares medidas y en malos a los que las comentan.

Llegados a este punto la próxima pregunta sería obvia. ¿Quién nos gobierna? ¿De dónde parten las decisiones? ¿Desde un hospital de La Habana o más bien desde un equipo de gobierno que sustenta su legitimidad de mando porque sigue las instrucciones de alguien a quien llevamos tiempo sin ver y mucho menos escuchar?

El Gobierno esta metido en un berenjenal y nosotros con él. El país necesita conducción y nuevos rumbos frente a un sexenio que desde la campaña electoral, y puede que mucho antes lucía, más que inviable sin que tuviera lugar alguna medida de austeridad fiscal y sobre las importaciones, ni qué decir de un nuevo clima que nos saque de este marasmo donde nadie se mueve sino al ritmo que marquen las desgastadas cuentas y, sobretodo, cuentos del socialismo a la venezolana.

Pero lo que en verdad preocupa no es tanto lo que comunicacional y políticamente resuelva el Gobierno para su gestión de estos próximos días, lo grave es cuál será el futuro de la política pública del país y empezando por lo más elemental ¿Quién nos gobierna?